sábado, 25 de abril de 2009

// Soneto 116 por William Shakespeare.



Ante la unión de espíritus leales, no dejéis,

Que ponga impedimentos. No es amor
El que al percibir un cambio, cambia.

Oh no, el amor es un faro incólume
Que contempla las tempestades sin moverse ,
Es la estrella que guía la nave a la deriva,
De un valor ignorado, aún sabiendo su altura.

El amor no es juguete del tiempo, aunque el carmín de labios y mejillas
Caiga bajo el golpe de su guadaña;
El amor no se altera con sus cortas horas y semanas,
Sino que se afianza incluso hasta en el borde del abismo.

Si esto es error y me lo demuestran,
Nunca escribí, ni ningún hombre nunca amó.

sábado, 4 de abril de 2009

Domingo 5 Abril. 1:35 am.

- ¿Has visto lo claro que está el cielo hoy y lo brillante que se encuentra el sol? - Me he encandilado con su luz, quizá no deba mirarlo tanto, aunque debo admitir que es uno de mis placeres a pesar que conosco el riesgo que quizá se me prohiba observarlo por siempre jamás, lo mismo que a la luna. Oh señor, que belleza que pende del cielo he ilumina cada noche, su camino y el mio, el tuyo también. Sé que cuando ella aparece tu escritura se vuelve más cierta y cada tantos días cuando el sol se vuelve mezquino y deja de calentarla con su luz, descansas para luego aprobechar la inspiración que su recuerdo arrastra en tí. En mí produce algo silimar, solo que escribo cada vez que ella desaparece, me vuelvo más intensa, será porque mi mente alumbra mi camino con recuerdos que pareciera olvidar, aunque cuando está satisfecha del mezquino, debo admitir que produce en mi cierto conjunto de sentimientos encontrados, donde la agonía se apodera de mi alma, y aunque sé que es como una droga que daña, no puedo evitar quedarme mirandola, cantarle, y hasta en algunas ocasiones llorarla, pues su belleza es incomparable, y su presencia es como una droga, que completa mi alma y la hace desear más ilusión. Pero bueno, este es un tema con demasiado tamaño para abarcarlo sola en un pequeño momento, quizá en otra ocasión podremos platicar extensamente sobre la belleza de la luna y del sol, ambos tan generosos en su entrega, ya quisiera que existiera gente así, que sin pedir nada a cambio entreguen. Oh! maldita sociedad que nos has enseñado tanta basura se te ha ocurrido!. ¿No sabes acaso que la soledad no es la peor compañía, pero si la menos deseada por tu culpa; no sabes acaso que la vida sería menos avarisiosa si no fuera gracias a ti; que la bondad sería pura y verdadera si no existieras como existes hoy?; pues bien, es así, como podría negartelo. A pesar de esto, no te odio, ¿como podría odiarte si eres quien saca del mal a quien más he amado?; aunque amar es un término tan insensato para lo que he sentido!. pero que más dá, si no se puede explicar! es algo tan innato! tan duradero, eterno, incontrolable y hasta a veces indeceable. Ya quisiera poder olvidar algunos momentos, y hasta a veces deseo que no haya nacido, no él, sino yo, pues este mundo sin su existir no tiene sentido. Oh señor que todo lo ves y todo lo controlas, es que ¿no has escrito un final feliz para este triste corazón que espera con ansias un compañero; no has divisado acaso como se rompe por cada segundo que pasa, y como se acoraza y ablanda cada otro?. Hoy ha sido un día bastante tranquilo, aunque he de recordar tanto, cosas sin sentido, también he de comprender que aunque deseo intensamente remover del modo más intenso mi alma, también entiendo que esta se escape a veces, porque el destino es muy mañoso y muy travieso, y temo por eso. Será que se ha olvidado de mí, o quizá me tiene preparado algo que aún desconosco, lo cierto es que a veces la espera duele, aburre, y/o te da para pensar e imaginar demasiado. Mi corazón solo se arremese con ciertas ilusiones que como te dije anteriormente, lo van destruyendo cada segundo un poco más, hasta que algún día, esta batalla del ying y el yang cesará y no será más que una coraza vacía, con un latir inérsico y sin ritmo; aunque quizá tal vez pueda ser un acorazado lleno de magia e ilusión. Oh! como deseo que la realidad se mezcle con la ficción y sea real lo que en mis sueños ha de despertar. Es verdad que no quiero dejar atrás la inocencia, pero de todas las personas que habitan en mí, algunas quieren y/o necesitan hacerse presentes. ¿Será posible sin que suceda algún evento maldito?, yo creo que no, aún así, seguiré soñando.