A veces temo.
Temo cuando te siento
¿O siento a alguien más?
¿Será que he vuelto a sentirlo a él?
A veces temo.
Temo cosas que no había temido antes.
Temo asuntos que no tienen lógica,
Cosas que se, no sucederán.
Pero temo.
A veces me encuentro temiendo por ti.
Otras veces temiendo por mi.
Por ti, por tu salud, por tu locura
Que quizás donde es capaz de llevarte.
Por mi, por un futuro que quizás ya no llegue.
Le temo al miedo, le temo al temor.
Aún cuando sé que para ello no hay razón.
Has llenado un vacío,
Has calmado las angustias de un corazón,
Has apaciguado sus dudas, aunque ahora le has dado otras.
Lo has calmado.
Y aún así, temo. A
" escribiendo es lo que soy, escribiendo vuelvo a mi centro, escribiendo puedo recordar, lo que por la vida siento"
sábado, 14 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
Coincidencias y olvidos
Me gusta el modo en que puedo sonreír con pequeñas coincidencias.
¿Habrá sido él o solo alguien que se le parecía?
No supe cuál fue su destino cuando nos separamos,
pero algo en él me hizo recordar a aquella persona a quién vi una vez, meses atrás.
¿Era él? ¿Por qué me habló?
¿Por qué de la nada su recuerdo me invadió?
¿Era él? ¿Acaso me reconoció?
No lo creo, pero gracias de todos modos, señor.
¿Serán señales del destino? ¿O es simplemente que me dan lo que pido?
Como sea, esas pequeñas cosas que para algunos son estupideces,
para mi son una razón más para sonreír.
No me arrepiento.
No quiero cargarme de resentimiento.
Aunque recuerde tus faltas, juro que lo intento,
llevar una vida plena, cargada de amor y buenos recuerdos.
Sin remordimientos.
Algo siempre me lleva de regreso a ti,
a veces soy yo misma, lo he de admitir.
Y es que aunque ya te he dejado partir,
tu recuerdo sigue y seguirá siempre en mi.
Ya no quema y a veces solo arde.
A veces ni si quiera me sirve para alarde.
Se ha convertido en costumbre, esto de pensarte y hablarte
Aunque cada día lo hago menos y te extraño esporádicamente
¿Será a ti a quien extraño?
¿O solo te has vuelto una cara para mi destinatario?
Pequeñas coincidencias me hacen sonreír.
Pequeñas coincidencias que me acercan y me alejan más de ti.
Pequeñas coincidencias que me gustaría que crecieran.
Pequeñas coincidencias que hoy guardo en mi maleta.
Y te dejo ir, como siempre, una vez más.
Porque no eres tú, soy yo, y esta historia queda igual.
Incertidumbres y fortalezas, esperanzas y tristezas.
Y las cartas han quedado olvidadas en la mesa.
Extraño la forma en que me gustabas
Extraño la forma en que me gustabas.
No se si te extraño a ti o solo la forma en que me gustabas.
Extraño sentir que todo era posible
Aún cuando sabía que no podía ser.
Extraño cuando eras tan tierno que me hacías sentir mal por protegerme
Pero con un solo movimiento
me hacías saltar y tocar el cielo.
Extraño como siempre me hacías querer más.
Más de ti.
Más de mi.
Más de un tu y yo que no podría existir.
Extraño que me incitaras a más
Que ser mejor no era una opción,
Sino una obligación.
Extraño esa energía que me invadía cuando se trataba de tu sonrisa,
De tu mirada, de tus caricias, de tu vida.
Extraño esa pasión que tenías
Esa intensidad por la vida.
Extraño tu espontaneidad y tus cosquillas
Extraño hasta tus locas manías.
Extraño cuando te ponías desagradable,
Cuando te protegías y sin saberlo me herías.
Extraño cuando te hacías el loco
Extraño cuando me mostrabas que eso era solo un tongo
Que te protegías y me protegías
Que te olvidabas pero lo recordabas.
Extraño cuando te ponías molestoso y burlesco
Cuando sacabas a relucir tu ego.
Cuando no eras más que un niño
O un hombre preocupado del juego.
Extraño la forma en que me cargaba todo eso.
Te extraño a ti o a tu recuerdo
Te extraño a ti o a tu deseo
Te extraño a ti o a tu esencia
Te extraño a ti o a mi demencia.
Pero de algún modo, te extraño.
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