
No quiero que me muestres tus virtudes,
déjame caminar por la calle de tus malas actitudes,
muéstrame como sería estar con la peor parte de ti,
y yo te mostraré como será la peor parte de mí.
Déjame admirar tus errores, y aprender a quererte así.
yo no esconderé los míos, luego tu verás si te quedas aquí.
pero hay algo en mi forma de ser, que me dice que hoy perdí,
porque creo que no será difícil que me enamore, de la peor parte de ti.
Pero es demasiado decir, a causa de una sola noche,
en la que no puedo olvidar, que no existieron reproches.
Mi alto muro fue derribado en un abrir y cerrar de ojos,
y ahí lo has dejado, con un agujero en el fondo.
Más que ayer y menos que mañana, hoy me siento vulnerable.
queriendo encontrarte y conversarte, cada noche, en cada calle.
esperando que quizá tal vez, repitas el llamado, el mensaje,
pero sabiendo que no sucederá, no habrá repetición, no habrá detalle.
De algún modo, las veces que te he visto o hemos conversado,
me has hecho algo mágico, me has aterrizado.
Es como si no fuera necesario un castillo imaginado,
porque me haces sentir que esta realidad, en mi vida, es lo justo y necesario.
Pero debo ser realista, no me has ilusionado,
no ha pasado nada, y ya empiezo a creer que lo he soñado.
Compararme con ella sería ir demasiado lejos, ir a otro lado,
porque sé que no habrá mayor diferencia, no hay opción de resguardo,
pues es a ella y no a mí, a quien quieres a tu lado.




