domingo, 21 de junio de 2015

Contigo la oscuridad se vuelve luz...


No fue hoy, ni ayer ni la semana pasada,
no fue en un instante ni tardó mucho tiempo,
pero de pronto lo supe, 
de pronto se hizo claro, 
y no hay dudas de mis sentimientos.

Contigo las inseguridades desaparecen
las dudas parecen tontas,
y los temores se vuelven lejanos. 

El tiempo pareciera que pasa tan rápido,
el deseo se vuelve inherente 
y nosotros fugaces adolescentes.

Porque contigo el hoy se vuelve luz,
la esperanza se vuelve aire
y el amor se vuelve futuro. 

Todo se ha vuelto tan claro 
que no le temo el extrañarte,
cuando te marches a perfeccionarte.

No le temo al futuro ni a los fantasmas del pasado,
ni a los sueños que parecen imposibles. 
  
No le temo  a las canciones, ni le temo al temor, 
ni a la vida, ni a la muerte, ni a la desesperanza, ni a la traición.

No le temo al sentimiento, no le temo al amor,
contigo no soy invencible, solo soy quién quiero ser hoy.

Contigo la oscuridad se vuelve luz, 
un nuevo comienzo, contigo, hoy... 

Gracias...  
  



Esta es mi forma de decir adiós.


Espero que esta sea la última vez que te escribo
Anoche te soñé, te vi, me vi, y temblé 
Temblé al despertar y darme cuenta que ahí estabas
Tu ausencia aún está conmigo, 
Aunque tu presencia ya no la anhelo, 
Ahí sigues, de pie, recostado, contra la pared... 

Y quiero que este sea el último adiós que te doy,
porque estoy cansada de despedirme de ti 
y volverte a ver tu ausencia en mi... 

Porque cuando estoy con él tú ya no estás,
pero cuando se trata de temores y fantasmas
no hay cómo deshacerme de ti, de tu recuerdo,
de tus sonrisas, mis torpezas, tus miradas y mentiras. 

Porque estoy cansada de temer, 
de temer verte, de no verte nunca más,
cansada que estés en cada rincón, 
cada lugar que habito, en cada estación, 
pero ya no... 

Ya no dueles como ayer, 
ya no te extraño como ayer,
ya no te espero como ayer,
pero te quiero y de eso no me retractaré. 

Esta es la última vez que te escribo,
o al menos eso espero,
porque al fin he pasado la página, 
más no ha faltado el miedo
y me ha costado mucho, decirte definitivamente adiós. 

Adiós a la nada que tuvimos, 
adiós al todo que fuimos, 
adiós a todo lo sentido,
adiós a todo lo planeado, lo vivido, 
adiós a todas las esperanzas y sonrisas olvidadas
adiós a olvidarme de mi.

Adiós a ti, 
adiós a la que fui, 
adiós a quién no fuimos 
adiós a lo que quisimos y no pudimos
adiós a todo, adiós a nada,
adiós a todo lo que fui
adiós a todo a lo que me aferraba. 

Sigo siendo la misma, pero he aprendido
y hoy doy un paso al frente para conocer el amor. 
Por él, por mi, por nosotros, 
porque no viviré una vida esperando,
porque viviré una vida amando. 

Esta es mi forma de decir adiós... 
por última vez.