Tu olor en mi piel, mis labios en tu cuello.
Cala, duele, agita, angustia, el recuerdo.
Me mata poco a poco, pero no quiero desesperar
Por las noches me pregunto si algo andará mal,
Por qué será que esto no quiere parar…
¿Será que tendrá pronto su final?
¿Será que algún día esta extraña mezcla se podrá acabar?
Te siento correr, pero no puedo distinguir la dirección.
Te siento respirar, te siento caminar. Te siento en cada rincón.
Te veo, tras un gran espejo, una pantalla, un vidrio de metal.
Mientras ni tu olor ni tu mirada, me pretenden hoy abandonar.
Cae la lluvia y sólo la puedo ver, no la puedo sentir.
Camino paso a paso, pero nada cae sobre mí.
Noto cómo cambian su rumbo, y le alejan y se acercan a ti.
Puedo sentir tu olor, más no quiero un día más vivir.






