sábado, 28 de noviembre de 2015

Desamor

A veces me pregunto si fue verdad algo de lo que dijiste, 
otras en cambio me encuentro sintiéndome mal por desconfiar,
pero es que has tropezado tantas veces con la misma piedra
has luchado por sacar las espinas que has adquirido en la caída
y vuelves a prometer que no volverás a caer, 
pero caes nuevamente, una y otra vez. 

A veces me pregunto si pensarás algo en mí, 
se supone que si todo era cierto, debería ser así. 
Quizás soy yo muy inocente y de tonta te creí, 
pero al menos lo mío era cierto, y yo, si lo sentí. 

Se supone que llegaríamos lejos, de Chile hasta Madrid,
que recorreríamos el mundo, de la mano hasta París, 
nos cuidaríamos y protegeríamos, pero sobre todo, nos amaríamos, 
pero eran solo proyectos, supongo que no todos se pueden cumplir. 

Has caído tantas veces, y yo de nuevo te creí, 
mi problema quizá es ese y soy yo quien ha vuelto a tropezar, 
con la misma piedra pero con otra cara en la realidad, 
tal vez el problema no eres tú, soy yo, pero todo queda igual. 

No sé si eres sincero, un cobarde o un embustero, 
ya no sé que pensar, qué creer ni qué desear. 
Solo sé que quiero seguir soñando, viviendo, queriendo, 
hasta que realmente alguien valore como yo, lo que es amar. 

Alguien que me escoja, como yo, cada día al despertar,
con quien sienta que ha valido la pena, tanta lágrima y tanto esperar, 
tanto jugar, caer, despertar, 
alguien me acompañe en esta vida, esta guerra, este mar. 



lunes, 3 de agosto de 2015

Nubosa

Te extraño, ¿es que acaso tú no? 
¿Acaso olvidaste tu luz? 
¿Acaso la has olvidado? 
¿Cómo puede vivir una sombra sin luz? 
¿Cómo puede vivir la luz sin su sombra? 

¿Acaso es que el pasado es más fuerte que la felicidad? 
¿O el recuerdo más fuerte que el futuro? 

Me desgarra el tiempo, me desangran los minutos,
y sufro... 
Todo es tan lento y agónico aquí, 
y sufro... 

Sé que esto terminará algún día, 
aunque no haya esperanza para decir si para bien,
o para mal... 
Sé que la angustia dejará de visitarme,
tus recuerdos eventualmente tomarán otro rumbo 
y las dudas ya no tendrán importancia,
pero hoy si... 
y sufro... 

¿Cómo puede la felicidad desvanecerse en un momento? 
¿Cómo es que la certeza tambalea y se derrumba por el pasado? 

Lo teníamos todo, 
proyectos, risas, aprobaciones, 
confianzas, pasiones, momentos... 
y todo lo lanzaste al olvido... 

y yo... 
sufro. 

domingo, 21 de junio de 2015

Contigo la oscuridad se vuelve luz...


No fue hoy, ni ayer ni la semana pasada,
no fue en un instante ni tardó mucho tiempo,
pero de pronto lo supe, 
de pronto se hizo claro, 
y no hay dudas de mis sentimientos.

Contigo las inseguridades desaparecen
las dudas parecen tontas,
y los temores se vuelven lejanos. 

El tiempo pareciera que pasa tan rápido,
el deseo se vuelve inherente 
y nosotros fugaces adolescentes.

Porque contigo el hoy se vuelve luz,
la esperanza se vuelve aire
y el amor se vuelve futuro. 

Todo se ha vuelto tan claro 
que no le temo el extrañarte,
cuando te marches a perfeccionarte.

No le temo al futuro ni a los fantasmas del pasado,
ni a los sueños que parecen imposibles. 
  
No le temo  a las canciones, ni le temo al temor, 
ni a la vida, ni a la muerte, ni a la desesperanza, ni a la traición.

No le temo al sentimiento, no le temo al amor,
contigo no soy invencible, solo soy quién quiero ser hoy.

Contigo la oscuridad se vuelve luz, 
un nuevo comienzo, contigo, hoy... 

Gracias...  
  



Esta es mi forma de decir adiós.


Espero que esta sea la última vez que te escribo
Anoche te soñé, te vi, me vi, y temblé 
Temblé al despertar y darme cuenta que ahí estabas
Tu ausencia aún está conmigo, 
Aunque tu presencia ya no la anhelo, 
Ahí sigues, de pie, recostado, contra la pared... 

Y quiero que este sea el último adiós que te doy,
porque estoy cansada de despedirme de ti 
y volverte a ver tu ausencia en mi... 

Porque cuando estoy con él tú ya no estás,
pero cuando se trata de temores y fantasmas
no hay cómo deshacerme de ti, de tu recuerdo,
de tus sonrisas, mis torpezas, tus miradas y mentiras. 

Porque estoy cansada de temer, 
de temer verte, de no verte nunca más,
cansada que estés en cada rincón, 
cada lugar que habito, en cada estación, 
pero ya no... 

Ya no dueles como ayer, 
ya no te extraño como ayer,
ya no te espero como ayer,
pero te quiero y de eso no me retractaré. 

Esta es la última vez que te escribo,
o al menos eso espero,
porque al fin he pasado la página, 
más no ha faltado el miedo
y me ha costado mucho, decirte definitivamente adiós. 

Adiós a la nada que tuvimos, 
adiós al todo que fuimos, 
adiós a todo lo sentido,
adiós a todo lo planeado, lo vivido, 
adiós a todas las esperanzas y sonrisas olvidadas
adiós a olvidarme de mi.

Adiós a ti, 
adiós a la que fui, 
adiós a quién no fuimos 
adiós a lo que quisimos y no pudimos
adiós a todo, adiós a nada,
adiós a todo lo que fui
adiós a todo a lo que me aferraba. 

Sigo siendo la misma, pero he aprendido
y hoy doy un paso al frente para conocer el amor. 
Por él, por mi, por nosotros, 
porque no viviré una vida esperando,
porque viviré una vida amando. 

Esta es mi forma de decir adiós... 
por última vez. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

Cable a tierra.


Y al fin pude comprenderlo. Él era mi cable a tierra en todas mis historias de ilusión. Por eso cada vez que quería volar dejándome llevar por la proyección y lo que podría o debía ser,  dolía. Dolía como si al despegar vuelo la cuerda que no has notado y que está amarrando tu pie conectandolo con la tierra,  llegara a su máximo de tensión y no te queda otra opción que caer,  y por más que intentes,  no podrás seguir subiendo. Tal vez logres mantenerte unos segundos o incluso minutos en su punto máximo,  pero más allá no llegarás.

Y las heridas en tus tobillos son tan profudas que no duelen. Has perdido la sensibilidad y solo duele cuando te cortan la cuerda,  cuando sientes el vacío.  Y ahí,  el ardor es insoportable. 
Crees que puedes levantarte,  o al menos dar un par de pasos lentamente,  pero lo intentas y duele. Y vacío. Al menos crees que has convencido a los demás que no has quedado dañada,  aunque ellos se empeñan en mostrarte cuan dañada estás.  Pero te aferras a lo que llaman negación porque en lo más profundo de ti,  sabes que esto no te detendrá,  que no te matará,  que no te enfermará,  porque no eres Marianne en Sensatez y sentimientos, y sabes que aunque hoy duela, algún día lo que hoy es carne chamuscada y al rojo vivo,  mañana no serán más que dulces cicatrices.

Pero el problema no es la herida ni que por intentar ayudarte la abran con cada intento, ni que duela la ausencia de la cuerda. No. El problema es vivir con tus demonios,  con tus culpas,  con tus miedos,  tus silencios... el problema es vivir con la parte de ti que aún se aferra a la esperanza. Con la parte de ti que aún quiere volar al mundo de la ilusión.

Él era mi cable a tierra. Ese que te hace sentir todo y a la vez nada. Ese que es real y a la vez no es tuyo y no lo será.  Aquel que te abre un mundo de posibilidades pero no te deja entrar. Él era mi concreto y tal vez por eso a veces lo extraño, o simplemente así como me acostumbré a su presencia, hoy me acostumbré también a su ausencia y al anhelo de su regreso, aún cuando sé que de nada serviría,  que nada cambiaría y por sobre todo, aún cuando sé que no regresará.  

Él es mi cable a tierra, mi excepción, es mi cuerda y fue mi salvación.  

¿Se puede amar a alguien sin haberse enamorado? 
¿Se puede uno enamorar de la cuerda? 

Tal vez si. Tal vez no. 
¿Qué dice usted, querido lector? 

Por mi parte, creo en el amor, en todas sus formas y matices, pero también creo en la evolución y la sanación,  y hacia allá decido que camino yo. 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Down

Quiero que deje de doler,
Quiero que este vacío desaparezca.
Es como si todo siguiera igual que antes de...
Pero a la vez todo es completamente distinto...
Ahora me quemo...

Quiero que deje de doler.
Quiero poder despertar un día sin pensar en ti,
Quiero acostarme una anoche sin pensar en ti,
Y definitivamente quiero que pase un día y no haya recordad nada de ti.

Y es qhe extrañarte es jodidamente doloroso.
Arde, quema, me desintegra.
Y se contrapone conmigo...
Completa, feliz, esperanzadora, segura.

Quiero que deje de doler!
Quiero que se dicipe el frío,
Que de derrita el hielo,
Pero el mundo puede no ser así de mágico.

Duele saber que no te tuve,
Duele saber que a pesar de eso aún soy tuya.
Duelen tus malditas mentiras
Y duele mi jodida indiferencia.

Duele recordarte, duele extrañarte,
Duele no poder estar un minuto en mi espacio sin sentire.
Y duele aún más,  saber que es una estupidez que duela.

Y es que odio todo esto.
Odio ser feliz sabiendo que lo eres
Y odio la maldita esperanza del ego.

Odio saber que aún cuando los planetas colapsen
Y tú llegues a mi...
No te podría tener,
Si quiera así.

Odio saber que espero por lo que nunca vendrá
Y odio sentir que perdí la oportunidad.
Odio sentirme estúpida por sentirlo anterior,
Y odio extrañarte, así,  sin más.

Y es que odio odiar,
Odio llenarme de odio,
Odio el dolor, y odio el rencor que a ratos me visita.
Odio sentirme completa y vacía a la vez.
¿como cresta hiciste esto?

¿has oído alguna vez un corazón romperse?
¿has sentido alguna vez un corazón quebrarse?
Yo si.

Suena tal cual un cristal explotando contra el suelo.
Se siente tal cual como mil trozos de vidrio enterrandose por dentro.
Se clavan en tus órganos, se clavan en tus huesos...
Y te dejan avanzar, pero no olvidar que ahí están...

Es tan extraño todo esto.
La forma en que te extraño,
La forma en que te quiero cerca,
La forma en que te quiero lejos.

Quiero que deje de doler...
¿has sentido tu corazón romperse?
Yo si... yo si...

Como dice la canción...
Creí que podría volar, ¿entonces por qué me ahogo?
Siento que caigo, caigo y caigo.

sábado, 14 de junio de 2014

Loco e inútil

A veces temo.
Temo cuando te siento
¿O siento a alguien más?
¿Será que he vuelto a sentirlo a él?

A veces temo.
Temo cosas que no había temido antes.
Temo asuntos que no tienen lógica,
Cosas que se, no sucederán.
Pero temo.

A veces me encuentro temiendo por ti.
Otras veces temiendo por mi.
Por ti, por tu salud, por tu locura
Que quizás donde es capaz de llevarte.
Por mi, por un futuro que quizás ya no llegue.

Le temo al miedo, le temo al temor.
Aún cuando sé que para ello no hay razón.

Has llenado un vacío,
Has calmado las angustias de un corazón,
Has apaciguado sus dudas, aunque ahora le has dado otras.
Lo has calmado.
Y aún así, temo. A

lunes, 2 de junio de 2014

Coincidencias y olvidos


Me gusta el modo en que puedo sonreír con pequeñas coincidencias.
¿Habrá sido él o solo alguien que se le parecía?  
No supe cuál fue su destino cuando nos separamos,
pero algo en él me hizo recordar a aquella persona a quién vi una vez, meses atrás. 

¿Era él? ¿Por qué me habló? 
¿Por qué de la nada su recuerdo me invadió? 
¿Era él? ¿Acaso me reconoció? 
No lo creo, pero gracias de todos modos, señor. 

¿Serán señales del destino? ¿O es simplemente que me dan lo que pido? 
Como sea, esas pequeñas cosas que para algunos son estupideces, 
para mi son una razón más para sonreír. 

No me arrepiento.
No quiero cargarme de resentimiento. 
Aunque recuerde tus faltas, juro que lo intento, 
llevar una vida plena, cargada de amor y buenos recuerdos. 
Sin remordimientos.

Algo siempre me lleva de regreso a ti,
a veces soy yo misma, lo he de admitir. 
Y es que aunque ya te he dejado partir,
tu recuerdo sigue y seguirá siempre en mi. 

Ya no quema y a veces solo arde. 
A veces ni si quiera me sirve para alarde. 

Se ha convertido en costumbre, esto de pensarte y hablarte
Aunque cada día lo hago menos y te extraño esporádicamente
¿Será a ti a quien extraño? 
¿O solo te has vuelto una cara para mi destinatario? 

Pequeñas coincidencias me hacen sonreír. 
Pequeñas coincidencias que me acercan y me alejan más de ti. 
Pequeñas coincidencias que me gustaría que crecieran. 
Pequeñas coincidencias que hoy guardo en mi maleta. 

Y te dejo ir, como siempre, una vez más. 
Porque no eres tú, soy yo, y esta historia queda igual. 
Incertidumbres y fortalezas, esperanzas y tristezas.
Y las cartas han quedado olvidadas en la mesa. 


Extraño la forma en que me gustabas


Extraño la forma en que me gustabas. 
No se si te extraño a ti o solo la forma en que me gustabas. 
Extraño sentir que todo era posible
Aún cuando sabía que no podía ser.

Extraño cuando eras tan tierno que me hacías sentir mal por protegerme
Pero con un solo movimiento 
me hacías saltar y tocar el cielo.

Extraño como siempre me hacías querer más. 
Más de ti. 
Más de mi.
Más de un tu y yo que no podría existir.

Extraño que me incitaras a más
Que ser mejor no era una opción, 
Sino una obligación.  
Extraño esa energía que me invadía cuando se trataba de tu sonrisa, 
De tu mirada,  de tus caricias,  de tu vida.

Extraño esa pasión que tenías
Esa intensidad por la vida.
Extraño tu espontaneidad y tus cosquillas
Extraño hasta tus locas manías. 

Extraño cuando te ponías desagradable, 
Cuando te protegías y sin saberlo me herías.
Extraño cuando te hacías el loco
Extraño cuando me mostrabas que eso era solo un tongo
Que te protegías y me protegías
Que te olvidabas pero lo recordabas.

Extraño cuando te ponías molestoso y burlesco
Cuando sacabas a relucir tu ego.
Cuando no eras más que un niño
O un hombre preocupado del juego. 
Extraño la forma en que me cargaba todo eso.

Te extraño a ti o a tu recuerdo
Te extraño a ti o a tu deseo
Te extraño a ti o a tu esencia
Te extraño a ti o a mi demencia. 

Pero de algún modo,  te extraño.

jueves, 1 de mayo de 2014

Quiero...


Quiero que me cuentes un cuento, de esos que solo tú sabes contar.
Quiero esas historias donde no existía el bien ni el mal.
Quiero promesas que se hagan realidad,
Quiero que me cuentes, lo que me quieras contar.

Créame una ilusión, cántame una canción.
Invéntame escenarios donde solo estamos tú y yo.
Quiéreme una vez, quiéreme sin revés.
Invéntame una historia donde no seremos tres...

sábado, 1 de marzo de 2014

Punto y coma ;


Te extraño.
Aunque no pueda, no deba, no quiera,
Te extraño.
Aunque a veces pareciera sentirse bien
Aunque el mundo no pierda su color
Ni las ansias me lleven a la locura,
Te extraño.

Te extraño,
Aunque me hayas olvidado, te extraño.
A pesar de no saber, te extraño.
Aún cuando mi cabeza quiera creer que estamos en un tira y afloja
Cuando ambos sabemos que es simplemente que ya no te interesa…
Te extraño.

Y me odio y a la vez no puedo hacerlo,
Me odio porque aún cuando lo sé,
No encuentro el modo de detener esto, en mi.
Porque aún cuando se que es para mejor,
Una parte de mi se niega a creerlo y me trata de perdedora,
Dice que me rendí,
Dice que no estoy luchando y que te dejaré ir,
Simplemente porque capaz, no fui…

Pero te extraño,
Aún cuando no te amo, lo hago.
Aún cuando no te recuerdo,
A pesar de los argumentos que me hacen caminar lejos,
Te extraño.

En resumidas palabras, me haces falta.
Tus sonrisas, tus juegos, tu coqueteo, tu indiferencia,
Tus te quiero, tus “quiero verte”, tus… me gusta estar contigo…
Tus planes aún cuando se supone que no deberíamos…
Tus autobulling de la relación que no teníamos…
Tus palabras de cariño, tus abrazos, tu inocencia y tu experiencia.
Tus recuerdos, tus olvidos selectivos,
Tus idas y venidas, tus cambios, tus estrategias,
Tu falta de estabilidad y tus ansias negadas por tenerla.

Te extraño.
Y no se vaya a confundir, no es amor y tampoco llegará a serlo…
Al menos no en estas circunstancias, no en este momento,
No en este contexto…
Pero te extraño, Y te quiero…

#Punto y coma.


domingo, 12 de enero de 2014

I was the girl that was on fire....

Creo saber lo que debo hacer, es algo que he estado negando hace tiempo, pero es que no quiero. Hasta hace un tiempo, hacerlo era rendirme, pero hoy siento que es lo mejor, no es rendirme, es... respetarme. 
¿Pero cómo dejar ir lo que has pedido que venga?  Se que las cosas no deben ser fáciles en una relación, pero todo apunta a que esto no va a nada, aunque cuando estoy contigo, cuando me hablas, cuando me tocas, incluso cuando no estamos juntos y me hablas y estamos bien, quisiera ir donde fuera, sería capaz de tantas cosas, pero se que no debo. 
Estoy confundida. Lo que quiero y lo que debo hacer no van en la misma dirección, y duele. Duele porque estoy enfrentándome a situaciones que antes no debía, duele porque se que la primera no podía ser color de rosa, porque puedo soportar aún más... pero estoy perdida. 
Sé que la que terminará sufriendo soy yo y aún así no puedo ni quiero dejarte ir... a veces siento que está todo tan claro, y otras en cambio siento que me aferro a momentos que pueden no valer nada... o pueden significarlo todo. 
¿Estoy sobre exagerando? ¿Debo luchar un poco más? ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo mover las piezas? .... 
Te dejé tener el control, "fluye y veremos que pasa" me dijiste una vez y por primera vez lo hice y fue porque quería hacerlo así, porque me nacía... y he disfrutado con cada llanto y con cada alegría que este "nosotros" me ha traído. 
¿Cómo saber cuándo es momento de dejarte ir? ¿Cuándo es dejar ir y no rendirme? ¿Por qué el solo hecho de pensar en la palabra rendirme me llena los ojos de lágrimas? 
Tengo miedo. No. Tengo pánico. Me aterra dejarte ir y que no sea lo correcto. Me aterra aferrarme a ti y equivocarme y sufrir. Me aterra que los demás tengan razón y solo deba alejarme de "esto" 
Me aterra saber que contigo es blanco o negro y que el que te diga que no va más la ventaja, se acabe esto... y la "amistad" desaparezca. Si. Sé lo que piensas, si fuera amistad real no desaparecería, pero algo creo haberte conocido en este tiempo y guardas protecciones que yo dejé olvidadas. 

¿Y si no te dejo ir?  ?¿Si te digo no puedo más, pero no dejo que te vayas? Simplemente porque lo único que tengo claro es que no quiero perderte... ¿Y si me vuelvo egoísta? ?¿Puedo serlo? ¿Puedo decirte no más pero no dejarte ir sin que eso me haga querer más? 

Contigo siempre es igual, digo algo y desarmas mis palabras y termino haciendo exactamente lo contrario a lo que he dicho. Y eso me aterra de igual modo... 

No se que hacer... en realidad... no quiero hacer lo que debo hacer. Es simplemente eso. 

Como dice la canción... 

¿Seremos amantes trágicos?
¿Realmente quiero que te vayas? 
Si realmente he ganado  ....
¿de dónde vienen estos demonios? 
.....

I was the girl that was on fire....

martes, 26 de noviembre de 2013

Pertenezco.

El único momento en que siento que pertenezco a algo ...
es cuando me tocas,
cuando te quedas tan solo mirándome... 
cuando me dices que no podemos volar 
y al día siguiente siento como flotamos inevitablemente. 

El único momento en que siento que pertenezco... 
es cuando reímos sin parar, 
cuando me besas como si no importara el tiempo ni el lugar,
como si todo el mundo se pudiera borrar. 

El único momento en que siento que pertenezco...
es cuando te ladeas y me abrazas por la cintura, 
cuando apoyas tu cabeza en mi y acaricias mi estómago,
tomas mi cara, y mi cuerpo vibra... 

El único momento en que siento que pertenezco... 
es cuando llego y simplemente se que debo buscarte,
cuando apareces, me miras y lo único que quiero es saltar a tus brazos,
y se que una parte de ti quiere que lo haga también,
aunque no es el momento ni el lugar. 

El único momento en que siento que pertenezco...
es el momento en que olvido que no todo es perfecto,
es el momento en que simplemente no muero de miedo,
es el momento en el que aunque no deba, te quiero. 

martes, 22 de octubre de 2013

How you make's me smile

- Bueno.
- ¿De verdad crees que soy tan estúpida como para pensar que soy la única?
- ¿Y qué si lo eres?
- Por favor,  soy chica, ingenua, pero no tonta.
Ambos guardaron silencio. Ella con la mirada fija en él esperando respuesta, presionando por una. Él, mirando al suelo hasta que agregó con la mirada fija en ella y acercando lentamente su cuerpo:
- No se trata de eso.
- ¿De que se trata entonces? Porque hasta lo que yo se, esto es simplemente un juego. Tú me utilizas y yo te utilizo.
- No te utilizo...
- Ja. Sabes que es así. Dices quiero y ahí tienes.
- ¿Y qué ganas tú?
- Bueno, esa información me la guardo.
- Responde
- Simplemente lo estoy pasando bien. Me dejo fluir. El por qué, no tiene importancia.
- Para ti nunca lo tiene...
- Exacto. Porque si lo tuviera, significaría que esto va hacia algún lado, y no es así. Tú no quieres que así sea y yo ... bueno, me da igual, pero no volaré sola, eso es llamar al dolor innecesariamente. Prefiero pasarlo bien y no cavar mi propia tumba. ¿Es válido no?
Lo tomó por el cinturón y lo atrajo hacia ella. Comenzaron a besarse.

#Cuatronoestanto

domingo, 22 de septiembre de 2013

Walls Down


Como si algo me hubiera escuchado, estás aquí 
aunque no estés en absoluto, estás aquí. 
lo se por la forma en que me hablas,
cuando cambias de la lujuria a la ternura. 
lo se por la forma en que a veces te extraño
aunque parezca una locura. 

Aunque no te tengo, estás aquí. 
a pesar que quizá nunca lo haga, estás aquí. 
y puede que dure un solo día, o una semana. 
puede que dure un par de meses o toda una vida,
pero hoy, estás aquí.  
pero hoy, no estás aquí. 

No creas que me ilusiono pensando que serás mío. 
ha quedado bastante claro, que eres todo un lío,
pero me haces sonreír y morder mi labio inferior
cada vez que recuerdo, nuestra conversación anterior. 

Y el problema no es problema 
si quiera llega a ser un dilema
es solo que no sé como lo haré cuando te vea
debo frenarme, debo cuidarme, 
o en cualquier momento, me encontraré volando. 

Temo volar sin alas,
sabiendo que no las poseo 
temo despertar queriendo ser alguien que no soy
y decepcionarme de mi y no ser del todo feliz. 

No se como comportarme, no sé como te comportarás. 
no quiero escribir sobre esto, pero no sé como será. 
la ansiedad comienza a ganar terreno cuando lo pienso,
y debo bajar las revoluciones, pues sin suelo, no me quiero ilusionar. 

Puede que seas un buen jugador,
tal vez un buen vendedor,
quizá simplemente, mi resistencia se venció. 

Temo que cuando me veas, no sea lo que recordabas
Temo que cuando me veas, no sea lo que esperabas,
Temo que cuando te vea no seas lo que recordaba
Temo que cuando te vea no seas lo que esperaba. 

De todos modos, gracias por esta semana,
y por tus palabras sinceras
gracias por el juego, gracias por ser el jugador,
aunque todo termine, gracias porque comenzó.

Cuatro no es tanto...