A veces me pregunto si fue verdad algo de lo que dijiste,
otras en cambio me encuentro sintiéndome mal por desconfiar,
pero es que has tropezado tantas veces con la misma piedra
has luchado por sacar las espinas que has adquirido en la caída
y vuelves a prometer que no volverás a caer,
pero caes nuevamente, una y otra vez.
A veces me pregunto si pensarás algo en mí,
se supone que si todo era cierto, debería ser así.
Quizás soy yo muy inocente y de tonta te creí,
pero al menos lo mío era cierto, y yo, si lo sentí.
Se supone que llegaríamos lejos, de Chile hasta Madrid,
que recorreríamos el mundo, de la mano hasta París,
nos cuidaríamos y protegeríamos, pero sobre todo, nos amaríamos,
pero eran solo proyectos, supongo que no todos se pueden cumplir.
Has caído tantas veces, y yo de nuevo te creí,
mi problema quizá es ese y soy yo quien ha vuelto a tropezar,
con la misma piedra pero con otra cara en la realidad,
tal vez el problema no eres tú, soy yo, pero todo queda igual.
No sé si eres sincero, un cobarde o un embustero,
ya no sé que pensar, qué creer ni qué desear.
Solo sé que quiero seguir soñando, viviendo, queriendo,
hasta que realmente alguien valore como yo, lo que es amar.
Alguien que me escoja, como yo, cada día al despertar,
con quien sienta que ha valido la pena, tanta lágrima y tanto esperar,
tanto jugar, caer, despertar,
alguien me acompañe en esta vida, esta guerra, este mar.





