jueves, 25 de mayo de 2017

Confesiones de ojos que sonríen Cap 2

¿Cómo no me di cuenta antes? ¿cómo es posible que se me pasara algo tan obvio? ¡Si es un niño! Claro, no podría ser de otra forma... como tal, cuando se sientw vulnerable sale corriendo. Me lo han pedido otras caras, lo mismo, como si cada uno de ellos fuera "él" de quién me hablarían alguna vez, "no lo hará si no está seguro", ¿y cómo estarlo si ni yo lo estoy? ¿Cómo decir que quiero algo que no quiero y que a la vez quiero? ¿cómo hacerle entender que quiero lo que toda mujer? Que se la juegue por mi y me demuestre que es lo que quiero en mi vida, pero ¿cómo espero que lo haga si no está seguro porque no hago  para que lo esté?  ¿dónde está el límite entre arriesgarse y arrastrarse? ¿dónde está el límite entre lo que quiero y lo que no? ¿Cómo se puede querer tener algo y a la vez no? 

Es como si estuviera dividida y ambas partes solo lucharan, por un lado mi esencia, por otro,  mi yo que ha aprendido, por un lado el que no se rinde,  el que tiene esperanza, el que sabe que en el fondo, no se ha equivocado con ellos... por otro, el que me frena, y me muestra todo lo que el primero ignora, todo el dolor, todas las mentiras,  todas las inseguridades... uno me hace confiar, a ciegas si es posible, el otro me hace dudar, cuestionarmelo todo. 

Y yo, estoy cansada, confundida, esperanzada y desesperanzada, y hecha una guerra de hormonas y razón, que por un lado quiere echarse a llorar, y por el otro, levantar la cabeza, sacar pecho y caminar espalda recta. Pero yo... yo estoy cansada. 

Y él,  quizá también lo esté.

"En este tiempo siento que aún no la conozco", sus palabras me calaron aunque en ese momento lo ignoré, porque son las mismas que le dije yo unas noches antes en las conversaciones imaginarias que he tenido con él,  y luego... "usted me hace sentir... (cierra los ojos)... como... como..." los abre, llega alguien... y despacio finaliza... "como si tuviera cara de payaso". 

Sabe que no es así,  sé que lo sabe, pero quizá ese es el mensaje que lee, o que le es más fácil leer. Y yo... yo no sé que hacer. 

Y puedo pensar en negativo y cruelmente, que es un niño, un cobarde, un poco hombre, un inmaduro, pero sé, en el fondo sé,  que es un buen hombre, y sí, le falta crecer, pero a mi también, sí,  le faltan muchas cosas y le sobran otras, pero a mi también. Así que sí,  podría ser completamente cruel con la forma en la que me refiero a él,  que es la mezcla de todo lo que aprendí a alejarme, y de todo a lo que deseo acercarme, pero ¿quién soy yo para juzgarlo? ¿ayuda en algo más que momentáneamente a mi ego para luego hacerlo sentir culpable?

Si, quizá escapa, quizá tiene miedo, quizá no está seguro, quizá debería afrontarlo igual y jugársela,  quizá hay que ser paciente, una cualidad que pareciera que ninguno de los dos tiene, pero no me sirve, no lo sé. 

Canción: issues - Julia Michaels 

Cause i got issues, you got them to ♪ 

Confesiones de ojos que sonríen Cap 1

Lo que es peor, es que sabía que las cosas llegarían a este punto, aunque no sé realmente cuál es el punto, por mi lado, es que me estoy volviendo completamente loca de nuevo, estoy perdiendo el control, y bueno, quizá nunca lo tuve. No lo sé,  antes de entrar en esa historia,  ya sabía que iba a ser mi perdición, sabía que significaría saltar al vacío, al agua turbia,  a la nebulosa, y aún así, quise saltar, pero me arrepentí en el borde,  esperando que el abismo estuviera siempre ahí. Es como si quisiera tener el veneno ahí,  quiero tomarlo, sé que no debo, así que lo dejo ahí,  donde pueda verlo, deseando que venga a mi y entre en ni cuerpo. "Ten cuidado con lo que pides", me repito constantemente... "no estás lista" me decía,  y yo lo negaba, yo lo quería aquí,  yo lo pedí,  y cuando lo tuve... lo apreté tanto, o quizá no lo suficiente... y ahora no sé en qué universo me encuentro. Me he perdido, y a la vez estoy más en mí que nunca. No me gusta no tener el control en esto porque sé que me pongo a hacer estupideces y podría terminar arrepintiendome, pero a la vez sé que me arriesgo a esas estupideces que no tienen retorno, y si una larga complicación, complicación que aún no quiero. 

Y bueno, obvio, estoy aquí, escribiendo desde la angustia y la ansiedad, porque es la mejor forma en la que aprendí a canalizarlo cuando no se puede llorar, y la música y el dibujo no sirven, así como tampoco las evasiones en otros mundos... 

Pero había algo en él,  su forma,  cambios, todo eso ya lo conocía,  sabía cómo dolía,  y seguí adelante, como si np hubiera aprendido nada, pero lo aprendí,  lo sé,  solo que no es suficiente, siempre quiero ese algo más... sus palabras, sus formas, las interpretaciones... ¿todo terminará por errores de interpretación?  ¿todo fue bien interpretado?  ¿qué esperas que haga el fuego cuando le has echado de todo para que se apague? ¿cómo esperas que siga fuerte así sin más?. 

Sé que su fuego no fue lo suficientemente intenso, y esas leves inclinaciones fallecen con prontitud, sé que necesito un fuego tan intenso como el mío,  que sepa controlarme, o descontrolarme... pero me aferro a esa llamita... que quizá no existe, que quizá apagué... pero que sé que existió. 

A la vez, sé que merezco más,  pero ¿quién decide qué es más?, al menos yo no me refiero a como persona, sino como ser... lo que ofrece, lo que entrega... quizá solo quiero el juego... 

Y él... sepa Dios dónde andará,  quizá era sincero, quizá aun lo es, quizá es solo tiempo... pero la pregunta sigue siendo la misma... ¿y para qué?, o mejor aún ¿y después qué? 

lunes, 14 de diciembre de 2015

Hablemos por última vez.

Estuve atascada lo que parece tanto tiempo
En un amor que solo fue ilusión
Porque ya no sé qué creer
Pero me he cansado de preguntar

Tus respuestas se contradicen
Y ya no sé ni qué pensar, 
Mejor dejemos de hacerlo, 
Mejor es dejarse llevar. 

Tu cuerpo y el mío,  que bien se siente, 
Hay química entre tu y yo, 
Es imposible negarlo, 
Sabemos comunicarnos a la perfección.  

Tu mirada dice todo lo que tu boca no, 
Tu cuerpo dormido aclama lo que tú ya no, 
Es el momento perfecto, 
La despedida de los dos. 

Esperemos no haya consecuencias,  
Que no haya rencor ni dolor, 
Ya me he cansado de eso, 
Si quieres sufrir, no seré yo. 

Estuve estancada lo que parece tanto tiempo, 
Entre preguntas sin respuestas e ilusiones sin camino, 
Tus palabras se las lleva el viento, 
Tu corazón aclama un gemido. 

Te arriesgas sabiendo lo que pierdes, 
Porque temes a lo nuevo, 
Eres un cobarde y lo sabes, 
Y yo ya me cansé de buscarte. 

Hablemos el lenguaje de los cuerpos, 
En el que nos comunicamos a la perfección,  
Porque tu mirada está pidiendo, 
Lo que quiere olvidar mi corazón.  

Hablemos, por ultima vez, 
Había olvidado lo que se siente
Tu mano sobre mi piel. 

Llegó el momento de decirte adios, por mi.

Aunque nunca llegues a leer esto... 

Hoy me desperté con la necesidad imperiosa de reír 
Como lo hacía contigo, pero esta vez sin ti 
Hoy me desperté con la necesidad de reinventarme, 
No por ti, ni tus mentiras 
Que aún después de tantos meses sigues inventando, 
Sino por mi, porque merezco sonreír y ser feliz, sin ti. 
Porque no concibo una relación donde uno debe destruir a un otro para que funcione, 
No me lo vuelvas a pedir, aunque llegues a merecerlo, no lo haré. 
No solo por ti, sino también por mi.

Hoy desperté con la necesidad de ser feliz, 
Por un nuevo comienzo,
Porque al fin lo comprendí, 
Porque un cobarde lo seguirá siendo, 
Y un mentiroso no dejará de mentir, 
Un pobre no dejará de dolor rogar,
Y yo necesito algo más. 
Por eso y otras razones, dejaré de insistir
De sentir que perdí. 
Hoy es tiempo de dejarte ir, 
Por mi. 

Aunque nunca llegues a leer esto... 
Esta es mi forma de decirte adios. 
Buen viaje, fue un placer
Sin rencor. 
#noregrets #sinrencor

Perfecto adios

 Reír de verdad, del corazón, del presente.
Sentir que la vida se vive suavemente, 
Que aún cuando lo soñaste y no lo creiste posible está pasando, 
Que aunque el hoy mañana no sea más que un sueño, está sucediendo. 

Cuando las cosas se dan y sientes que todo cambió, 
Y cuando pasa, te aferras a las ganas de alejarte del temor, 
Porque sabes que en el pasado ya dolió 
Y que tienes las respuestas que necesitabas, y todo terminó. 

Aunque nada haya terminado, 
Aunque en el fondo sabes que ya no está, 
Aunque mañana todo volverá a la normalidad
Y solo te quedará recordar, extrañar y sonar, 
Pero no lo quieres hacer, solo es hoy y nada más.  
Solo es química a flor de piel 
Y la sangre que ebulle tras un nuevo amanecer. 
Reír de verdad, del corazón, del presente. 
Y sentir que el ahora es donde perteneces. 
No pensar en el tiempo, solo disfrutar, 
Porque cuando quieres, aún cuando no se puede, 
Si es de verdad, se siente. 

Aunque lo intentes negar, lo sabes. 
Aún cuando te aferras al dolor, lo sé. 
Y de esperarte no hablemos, 
Pero aunque no sea lo correcto, no hay rencor. 

Estar en el momento preciso con la persona precisa. 
Reír de verdad, del corazón, del presente. 
Y sentir que el ahora es donde perteneces. 
Que el tiempo se detiene.
Aunque solo sea un instante. 
Aunque no exista un para siempre.

It's my way to say goodbye
Gracias.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Un momento que vivido plenamente, hoy parece un sueño.

Reír de verdad, del corazón, del presente.
Sentir que la vida se vive suavemente,
Que aún cuando lo soñaste y no lo creiste posible está pasando,
Que aunque el hoy mañana no sea más que un sueño, está sucediendo.

Cuando las cosas se dan y sientes que todo cambió,
Y cuando pasa, te aferras a las ganas de alejarte del temor,
Porque sabes que en el pasado ya dolió
Y que tienes las respuestas que necesitabas, y todo terminó.

Aunque nada haya terminado,
Aunque en el fondo sabes que ya no está,
Aunque mañana todo volverá a la normalidad
Y solo te quedará recordar, extrañar y soñar ,
Pero no lo quieres hacer, solo es hoy y nada más.
Solo es química a flor de piel
Y la sangre que ebulle tras un nuevo amanecer. 

Reír de verdad, del corazón, del presente.
Y sentir que el ahora es donde perteneces.
No pensar en el tiempo, solo disfrutar,
Porque cuando quieres, aún cuando no se puede,
Si es de verdad, se siente.

Aunque lo intentes negar, lo sabes.
Aún cuando te aferras al dolor, lo sé.
Y de esperarte no hablemos,
Pero aunque no sea lo correcto, no hay rencor.

Estar en el momento preciso con la persona precisa.
Reír de verdad, del corazón, del presente.
Y sentir que el ahora es donde perteneces.
Que el tiempo se detiene.
Aunque solo sea un instante.
Aunque no exista un para siempre.

It's my way to say goodbye
Gracias.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Desamor

A veces me pregunto si fue verdad algo de lo que dijiste, 
otras en cambio me encuentro sintiéndome mal por desconfiar,
pero es que has tropezado tantas veces con la misma piedra
has luchado por sacar las espinas que has adquirido en la caída
y vuelves a prometer que no volverás a caer, 
pero caes nuevamente, una y otra vez. 

A veces me pregunto si pensarás algo en mí, 
se supone que si todo era cierto, debería ser así. 
Quizás soy yo muy inocente y de tonta te creí, 
pero al menos lo mío era cierto, y yo, si lo sentí. 

Se supone que llegaríamos lejos, de Chile hasta Madrid,
que recorreríamos el mundo, de la mano hasta París, 
nos cuidaríamos y protegeríamos, pero sobre todo, nos amaríamos, 
pero eran solo proyectos, supongo que no todos se pueden cumplir. 

Has caído tantas veces, y yo de nuevo te creí, 
mi problema quizá es ese y soy yo quien ha vuelto a tropezar, 
con la misma piedra pero con otra cara en la realidad, 
tal vez el problema no eres tú, soy yo, pero todo queda igual. 

No sé si eres sincero, un cobarde o un embustero, 
ya no sé que pensar, qué creer ni qué desear. 
Solo sé que quiero seguir soñando, viviendo, queriendo, 
hasta que realmente alguien valore como yo, lo que es amar. 

Alguien que me escoja, como yo, cada día al despertar,
con quien sienta que ha valido la pena, tanta lágrima y tanto esperar, 
tanto jugar, caer, despertar, 
alguien me acompañe en esta vida, esta guerra, este mar. 



lunes, 3 de agosto de 2015

Nubosa

Te extraño, ¿es que acaso tú no? 
¿Acaso olvidaste tu luz? 
¿Acaso la has olvidado? 
¿Cómo puede vivir una sombra sin luz? 
¿Cómo puede vivir la luz sin su sombra? 

¿Acaso es que el pasado es más fuerte que la felicidad? 
¿O el recuerdo más fuerte que el futuro? 

Me desgarra el tiempo, me desangran los minutos,
y sufro... 
Todo es tan lento y agónico aquí, 
y sufro... 

Sé que esto terminará algún día, 
aunque no haya esperanza para decir si para bien,
o para mal... 
Sé que la angustia dejará de visitarme,
tus recuerdos eventualmente tomarán otro rumbo 
y las dudas ya no tendrán importancia,
pero hoy si... 
y sufro... 

¿Cómo puede la felicidad desvanecerse en un momento? 
¿Cómo es que la certeza tambalea y se derrumba por el pasado? 

Lo teníamos todo, 
proyectos, risas, aprobaciones, 
confianzas, pasiones, momentos... 
y todo lo lanzaste al olvido... 

y yo... 
sufro. 

domingo, 21 de junio de 2015

Contigo la oscuridad se vuelve luz...


No fue hoy, ni ayer ni la semana pasada,
no fue en un instante ni tardó mucho tiempo,
pero de pronto lo supe, 
de pronto se hizo claro, 
y no hay dudas de mis sentimientos.

Contigo las inseguridades desaparecen
las dudas parecen tontas,
y los temores se vuelven lejanos. 

El tiempo pareciera que pasa tan rápido,
el deseo se vuelve inherente 
y nosotros fugaces adolescentes.

Porque contigo el hoy se vuelve luz,
la esperanza se vuelve aire
y el amor se vuelve futuro. 

Todo se ha vuelto tan claro 
que no le temo el extrañarte,
cuando te marches a perfeccionarte.

No le temo al futuro ni a los fantasmas del pasado,
ni a los sueños que parecen imposibles. 
  
No le temo  a las canciones, ni le temo al temor, 
ni a la vida, ni a la muerte, ni a la desesperanza, ni a la traición.

No le temo al sentimiento, no le temo al amor,
contigo no soy invencible, solo soy quién quiero ser hoy.

Contigo la oscuridad se vuelve luz, 
un nuevo comienzo, contigo, hoy... 

Gracias...  
  



Esta es mi forma de decir adiós.


Espero que esta sea la última vez que te escribo
Anoche te soñé, te vi, me vi, y temblé 
Temblé al despertar y darme cuenta que ahí estabas
Tu ausencia aún está conmigo, 
Aunque tu presencia ya no la anhelo, 
Ahí sigues, de pie, recostado, contra la pared... 

Y quiero que este sea el último adiós que te doy,
porque estoy cansada de despedirme de ti 
y volverte a ver tu ausencia en mi... 

Porque cuando estoy con él tú ya no estás,
pero cuando se trata de temores y fantasmas
no hay cómo deshacerme de ti, de tu recuerdo,
de tus sonrisas, mis torpezas, tus miradas y mentiras. 

Porque estoy cansada de temer, 
de temer verte, de no verte nunca más,
cansada que estés en cada rincón, 
cada lugar que habito, en cada estación, 
pero ya no... 

Ya no dueles como ayer, 
ya no te extraño como ayer,
ya no te espero como ayer,
pero te quiero y de eso no me retractaré. 

Esta es la última vez que te escribo,
o al menos eso espero,
porque al fin he pasado la página, 
más no ha faltado el miedo
y me ha costado mucho, decirte definitivamente adiós. 

Adiós a la nada que tuvimos, 
adiós al todo que fuimos, 
adiós a todo lo sentido,
adiós a todo lo planeado, lo vivido, 
adiós a todas las esperanzas y sonrisas olvidadas
adiós a olvidarme de mi.

Adiós a ti, 
adiós a la que fui, 
adiós a quién no fuimos 
adiós a lo que quisimos y no pudimos
adiós a todo, adiós a nada,
adiós a todo lo que fui
adiós a todo a lo que me aferraba. 

Sigo siendo la misma, pero he aprendido
y hoy doy un paso al frente para conocer el amor. 
Por él, por mi, por nosotros, 
porque no viviré una vida esperando,
porque viviré una vida amando. 

Esta es mi forma de decir adiós... 
por última vez. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

Cable a tierra.


Y al fin pude comprenderlo. Él era mi cable a tierra en todas mis historias de ilusión. Por eso cada vez que quería volar dejándome llevar por la proyección y lo que podría o debía ser,  dolía. Dolía como si al despegar vuelo la cuerda que no has notado y que está amarrando tu pie conectandolo con la tierra,  llegara a su máximo de tensión y no te queda otra opción que caer,  y por más que intentes,  no podrás seguir subiendo. Tal vez logres mantenerte unos segundos o incluso minutos en su punto máximo,  pero más allá no llegarás.

Y las heridas en tus tobillos son tan profudas que no duelen. Has perdido la sensibilidad y solo duele cuando te cortan la cuerda,  cuando sientes el vacío.  Y ahí,  el ardor es insoportable. 
Crees que puedes levantarte,  o al menos dar un par de pasos lentamente,  pero lo intentas y duele. Y vacío. Al menos crees que has convencido a los demás que no has quedado dañada,  aunque ellos se empeñan en mostrarte cuan dañada estás.  Pero te aferras a lo que llaman negación porque en lo más profundo de ti,  sabes que esto no te detendrá,  que no te matará,  que no te enfermará,  porque no eres Marianne en Sensatez y sentimientos, y sabes que aunque hoy duela, algún día lo que hoy es carne chamuscada y al rojo vivo,  mañana no serán más que dulces cicatrices.

Pero el problema no es la herida ni que por intentar ayudarte la abran con cada intento, ni que duela la ausencia de la cuerda. No. El problema es vivir con tus demonios,  con tus culpas,  con tus miedos,  tus silencios... el problema es vivir con la parte de ti que aún se aferra a la esperanza. Con la parte de ti que aún quiere volar al mundo de la ilusión.

Él era mi cable a tierra. Ese que te hace sentir todo y a la vez nada. Ese que es real y a la vez no es tuyo y no lo será.  Aquel que te abre un mundo de posibilidades pero no te deja entrar. Él era mi concreto y tal vez por eso a veces lo extraño, o simplemente así como me acostumbré a su presencia, hoy me acostumbré también a su ausencia y al anhelo de su regreso, aún cuando sé que de nada serviría,  que nada cambiaría y por sobre todo, aún cuando sé que no regresará.  

Él es mi cable a tierra, mi excepción, es mi cuerda y fue mi salvación.  

¿Se puede amar a alguien sin haberse enamorado? 
¿Se puede uno enamorar de la cuerda? 

Tal vez si. Tal vez no. 
¿Qué dice usted, querido lector? 

Por mi parte, creo en el amor, en todas sus formas y matices, pero también creo en la evolución y la sanación,  y hacia allá decido que camino yo. 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Down

Quiero que deje de doler,
Quiero que este vacío desaparezca.
Es como si todo siguiera igual que antes de...
Pero a la vez todo es completamente distinto...
Ahora me quemo...

Quiero que deje de doler.
Quiero poder despertar un día sin pensar en ti,
Quiero acostarme una anoche sin pensar en ti,
Y definitivamente quiero que pase un día y no haya recordad nada de ti.

Y es qhe extrañarte es jodidamente doloroso.
Arde, quema, me desintegra.
Y se contrapone conmigo...
Completa, feliz, esperanzadora, segura.

Quiero que deje de doler!
Quiero que se dicipe el frío,
Que de derrita el hielo,
Pero el mundo puede no ser así de mágico.

Duele saber que no te tuve,
Duele saber que a pesar de eso aún soy tuya.
Duelen tus malditas mentiras
Y duele mi jodida indiferencia.

Duele recordarte, duele extrañarte,
Duele no poder estar un minuto en mi espacio sin sentire.
Y duele aún más,  saber que es una estupidez que duela.

Y es que odio todo esto.
Odio ser feliz sabiendo que lo eres
Y odio la maldita esperanza del ego.

Odio saber que aún cuando los planetas colapsen
Y tú llegues a mi...
No te podría tener,
Si quiera así.

Odio saber que espero por lo que nunca vendrá
Y odio sentir que perdí la oportunidad.
Odio sentirme estúpida por sentirlo anterior,
Y odio extrañarte, así,  sin más.

Y es que odio odiar,
Odio llenarme de odio,
Odio el dolor, y odio el rencor que a ratos me visita.
Odio sentirme completa y vacía a la vez.
¿como cresta hiciste esto?

¿has oído alguna vez un corazón romperse?
¿has sentido alguna vez un corazón quebrarse?
Yo si.

Suena tal cual un cristal explotando contra el suelo.
Se siente tal cual como mil trozos de vidrio enterrandose por dentro.
Se clavan en tus órganos, se clavan en tus huesos...
Y te dejan avanzar, pero no olvidar que ahí están...

Es tan extraño todo esto.
La forma en que te extraño,
La forma en que te quiero cerca,
La forma en que te quiero lejos.

Quiero que deje de doler...
¿has sentido tu corazón romperse?
Yo si... yo si...

Como dice la canción...
Creí que podría volar, ¿entonces por qué me ahogo?
Siento que caigo, caigo y caigo.

sábado, 14 de junio de 2014

Loco e inútil

A veces temo.
Temo cuando te siento
¿O siento a alguien más?
¿Será que he vuelto a sentirlo a él?

A veces temo.
Temo cosas que no había temido antes.
Temo asuntos que no tienen lógica,
Cosas que se, no sucederán.
Pero temo.

A veces me encuentro temiendo por ti.
Otras veces temiendo por mi.
Por ti, por tu salud, por tu locura
Que quizás donde es capaz de llevarte.
Por mi, por un futuro que quizás ya no llegue.

Le temo al miedo, le temo al temor.
Aún cuando sé que para ello no hay razón.

Has llenado un vacío,
Has calmado las angustias de un corazón,
Has apaciguado sus dudas, aunque ahora le has dado otras.
Lo has calmado.
Y aún así, temo. A

lunes, 2 de junio de 2014

Coincidencias y olvidos


Me gusta el modo en que puedo sonreír con pequeñas coincidencias.
¿Habrá sido él o solo alguien que se le parecía?  
No supe cuál fue su destino cuando nos separamos,
pero algo en él me hizo recordar a aquella persona a quién vi una vez, meses atrás. 

¿Era él? ¿Por qué me habló? 
¿Por qué de la nada su recuerdo me invadió? 
¿Era él? ¿Acaso me reconoció? 
No lo creo, pero gracias de todos modos, señor. 

¿Serán señales del destino? ¿O es simplemente que me dan lo que pido? 
Como sea, esas pequeñas cosas que para algunos son estupideces, 
para mi son una razón más para sonreír. 

No me arrepiento.
No quiero cargarme de resentimiento. 
Aunque recuerde tus faltas, juro que lo intento, 
llevar una vida plena, cargada de amor y buenos recuerdos. 
Sin remordimientos.

Algo siempre me lleva de regreso a ti,
a veces soy yo misma, lo he de admitir. 
Y es que aunque ya te he dejado partir,
tu recuerdo sigue y seguirá siempre en mi. 

Ya no quema y a veces solo arde. 
A veces ni si quiera me sirve para alarde. 

Se ha convertido en costumbre, esto de pensarte y hablarte
Aunque cada día lo hago menos y te extraño esporádicamente
¿Será a ti a quien extraño? 
¿O solo te has vuelto una cara para mi destinatario? 

Pequeñas coincidencias me hacen sonreír. 
Pequeñas coincidencias que me acercan y me alejan más de ti. 
Pequeñas coincidencias que me gustaría que crecieran. 
Pequeñas coincidencias que hoy guardo en mi maleta. 

Y te dejo ir, como siempre, una vez más. 
Porque no eres tú, soy yo, y esta historia queda igual. 
Incertidumbres y fortalezas, esperanzas y tristezas.
Y las cartas han quedado olvidadas en la mesa. 


Extraño la forma en que me gustabas


Extraño la forma en que me gustabas. 
No se si te extraño a ti o solo la forma en que me gustabas. 
Extraño sentir que todo era posible
Aún cuando sabía que no podía ser.

Extraño cuando eras tan tierno que me hacías sentir mal por protegerme
Pero con un solo movimiento 
me hacías saltar y tocar el cielo.

Extraño como siempre me hacías querer más. 
Más de ti. 
Más de mi.
Más de un tu y yo que no podría existir.

Extraño que me incitaras a más
Que ser mejor no era una opción, 
Sino una obligación.  
Extraño esa energía que me invadía cuando se trataba de tu sonrisa, 
De tu mirada,  de tus caricias,  de tu vida.

Extraño esa pasión que tenías
Esa intensidad por la vida.
Extraño tu espontaneidad y tus cosquillas
Extraño hasta tus locas manías. 

Extraño cuando te ponías desagradable, 
Cuando te protegías y sin saberlo me herías.
Extraño cuando te hacías el loco
Extraño cuando me mostrabas que eso era solo un tongo
Que te protegías y me protegías
Que te olvidabas pero lo recordabas.

Extraño cuando te ponías molestoso y burlesco
Cuando sacabas a relucir tu ego.
Cuando no eras más que un niño
O un hombre preocupado del juego. 
Extraño la forma en que me cargaba todo eso.

Te extraño a ti o a tu recuerdo
Te extraño a ti o a tu deseo
Te extraño a ti o a tu esencia
Te extraño a ti o a mi demencia. 

Pero de algún modo,  te extraño.