viernes, 17 de enero de 2020

¿Cómo decir?


¿Cómo decir que cuando bailaba te buscaba a ti...
Que cuando aprendía algo o me salía un paso, te buscaba a ti...
Que cuando me reía, te buscaba a ti,
Y cuando me venía esta dolorosa angustia, te buscaba a ti?
¿Cómo decir que quiero, pero no?
¿Cómo decir lo que siento si ni yo misma lo entiendo?
¿Cómo decir que te quiero, aquí, conmigo hoy, si no te tengo?
Porque cuando estaba contigo, sentía que no estabas ahí, aunque dijeras que si.

Quizá


Quizá me mal acostumbraste a una atención que no era mía
Quizá me mal acostumbré a creer que hay gente que quiere querer,
Quizá simplemente me engañé leyendo mensajes que no sé cómo mal interpreté
Quizá me acostumbraste, a ser uno conmigo, sin mostrarme cómo serias con el resto.
Quizá no pueda confiar en ti.
Quizá no pueda confiar en mí.
Quizá me acostumbré a creer tener algo que no es
Y nunca fue.

martes, 31 de diciembre de 2019

Desafíos

Se supone que cada persona llega a tu vida en el momento perfecto para enseñarte algo, y se supone que es exactamente tu habilidad la que debo aprender yo, a que no duela, a que no me importe, a que no sea personal, y creo que voy por buen camino, pero la ansiedad juega una mala pasada, todo el tiempo, pero creo que le voy ganando ahora que tengo respuestas que antes no, ahora que sé qué es lo que hacemos, o en parte...
Sé que quiero seguir, no porque me vaya a enamorar, sino porque sé que aunque al final duela, me hará bien si logro ser la alumna aplicada que logre aprender lo que debo, y estoy decidida a hacerlo, por mi.
Quiero arriesgarme, ¿quieres tú?, da igual la verdad, debo hacer afecto lo que comprendo tan claramente en las cogniciones, necesito no tener preguntas, o más que eso, no esperar respuestas.
Aceptar, aceptar, aceptar, amarse, amar...
Me cansé de la lógica que nos ha implantado la sociedad en la que el hombre debe hacer tanto y la mujer debe esperar cual doncella en la torre, me cansé de creer en cuentos de hadas, creo en el romanticismo, creo en el amor, creo en dar hasta que duele, pero compartido, creo en todo eso, y no quiero dejar de creer, pero no creo en princesas vulnerables, no creo en príncipes forzados a hacer cosas que no quieren. Me aburrí de las exigencias sociales que nunca entendí, y que ahora, después de tantos años, por fin tiene sentido que nunca lo haya hecho...
Quizá no soy una rebelde valiente, quizá soy una cobarde, pero si se trata de amor, a quien sea, ya no tomaré reparos, porque el amor principal soy yo, y si amar a otros para mi es alimentar mi alma, entonces amaré, aunque duela, trabajando por que no lo haga, o cada vez menos, pero sin dejar de amar, porque al final... ¿qué somos sin amor?
Me aburrí de los designos sociales que te dicen que debes amar en la medida en que te aman, pero estamos todos tan heridos y temerosos que al final nadie se ama... así que, soy una convencida de que uno debe amar, no según cómo te amen, sino según cómo te amas. Darlo todo, y evaluar si la otra persona es capaz de recibirlo o no, pero no amar esperando algo a cambio, porque eso no es amor.

En fin, me fui al amor, pero no al amor romántico de pareja, sino al amor como sentimiento general, el que busco, al que aspiro, el que me interesa, el que me ayudará a querer estar, sin estar.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Violencia

En un mundo donde todo está al revés, incluso la violencia es validada y repudiada en un mismo discurso, pero ¿cómo puede ser eso posible?
Nos pasamos los días diciendo que no podemos permitir esto, que no podemos permitir lo otro, pero cuando se trata de nuestras conductas, encontramos las mejores justificaciones hasta para las cosas más atroces que uno se puede imaginar, mientras que cuando nos percibimos como víctimas o  esta es alguien cercano o cercana, no dudamos ni un segundo en linchar al ser humano que, consideramos, es culpable, llegando incluso a desearle la muerte o, lo que es peor aún, a torturarlo y hasta asesinarlo, pero a la vez nos llenamos la boca con mensajes de paz, amor e incluso de unidad, cuando no comos capaces de ver y menos respetar a otro en la calle, en un ascensor, en una tienda comercial, en el trabajo mismo que se realiza diariamente...

¿Cómo podemos pedir que nos vean si siquiera nos vemos entre nosotros?

Tú la víctima

¿Qué se dice cuando no hay nada que decir?
Creo que no debería pasar que una hija mantenga relación con su padre solo para no hacerlo sentir mal, porque la verdad es que no lo necesita en su vida, aprendió en su adolescencia que no iba a estar, y que tendría que aprender a lidiar con ello, aunque sabe que el patrón que escoge de hombres es exactamente ese, mientras que al que aspira es a uno completamente distinto, pero ¿cuál es el límite?

¿Cómo decir lo que tienes atragantado porque las dudas no te dejan gritar? porque al final ¿qué fin tiene el decir las cosas cuando hay verdades que pueden dañar, que pueden doler y que no han sido pedidas?

Pero a la vez, qué triste que un padre le diga a su hija "te amo" y esta no sea capaz de decirlo de vuelta, no por dolor, sino porque no le nace. Eso no debería pasar, que te amen y tú no amar, y no ser capaz de decirlo porque ¿qué sentido tiene?

¿Qué sentido tiene gritarle en la cara que no es tu padre, que nunca estuvo realmente ahí, que se rindió, que es exactamente como a quienes critica, un flojo quedado, que no fue capaz de luchar por su familia, que no fue capaz de mostrar que era un hombre real, un hombre que comete errores y los asume y no uno que se hace la víctima constantemente por sus desgracias, pero no es capaz si quiera de tomar una hora médica cuando tiene pulmonía, simplemente bajo el argumento de que no confía en quienes estudian 7 años para aproximarse un poco más a la realidad de su cuerpo de lo que él estará nunca? Que es una persona violenta escondida bajo un discurso de paz y solidaridad limitada ya que, es solo cuando le conviene, solo cuando es posible, solo cuando... pero si es solo cuando, entonces no es válido, porque no lo es nunca, por mucho que lo pregone a los 4 vientos.

Que triste que te digan "te amo" y que no te responsan, y que no seas capaz de ver que nunca moviste realmente un dedo, o peor aún, que cuando lo hiciste, no tuvo ningún impacto positivo y esos recuerdos fueron enviados a la papelera de reciclaje del CPU mental y fue vaciada hace años, opacando esto a todos recuerdos positivos, las acciones que pudieron parecer pequeñas y quizá para tí requerían mucho esfuerzo, pero es triste. 


Serpientes y escaleras

¿Quién eres?

¿Eres acaso ese hombre que puede llegar a sentir un millón de síntomas y derrumbarse o aquel que inventa y simula los síntomas solo para tomar ventaja de ellos? ¿Eres aquel que ya se encuentra en el camino a la madurez y a quien ya no le nace salir de fiesta cada noche como loco adolescente y quedar ebrio en cada ocasión o quien mentiría al respecto por lo que puedan decir? ¿Eres aquel hombre preocupado que simplemente va viviendo y se protege por temor a ser dañado de nuevo o a querer nuevamente volviéndose vulnerable al dolor o simplemente eres un idiota más sin corazón? 
¿Quién eres? ¿Qué clase de persona eres? ¿Cómo puedo relacionarme con alguien a quien no veo? y no hablo de ver con los ojos, sino con los sentidos, con mi cerebro, con mi alma, ¿cómo puedo? ¿será que estoy desesperada por aferrarme a lo que sea o que efectivamente es mi tiempo para aprender a que las cosas simplemente no me importen tanto? ¿Por qué tendría que aprender algo que va contra mi esencia? Porque preocuparme ES parte de mi ¿qué más debo perder? ¿he perdido algo ya o nada en absoluto? ¿debo hacerlo? ¿debo perder? 

¿Cuál es el límite entre flexibilizar, dar una oportunidad o perderse uno mismo y faltarse el respeto aceptando o cambiando aspectos que no debería? ¿existe realmente un límite? 
Sé que no quiero pasar por esto de nuevo, por esa inestabilidad que me produce la incertidumbre, el no saber si estoy haciendo bien o mal, donde ya no sé si la voz que me habla lo hace porque ve un patrón, porque está asustada o simplemente porque tiene razón. 
No voy a pasar por esto de nuevo, juro que no de nuevo. Esta vez tendré el control, sí, ese que a veces siento que pierdo, ese, ese mismo lo tendré, y no me volverá a pasar, porque no estoy dispuesta a perder-me por alguien más. 

Pero a veces es difícil no pensar, no darle vueltas a las cosas, sobre todo cuando tu mente tiende a ir a mil por hora y tú corazón literalmente te hace sentir la ansiedad que producen los pensamientos agitándose, yendo directamente a tu garganta en cada palpitación, mientras tu cerebro lucha consigo mismo por minimizarlo todo, por "dejar que fluya", no acelerarse, no pensar al respecto, no "pasarse royos", pero es difícil, es jodidamente difícil y a veces falla en el intento. 

El cerebro se cansa y sigue dando la pelea una y otra vez, pero los pensamientos lo invaden, toman vida propia y reanalizan cada situación, movimiento, cambio, mirada, indiferencia, tono, cada todo... 
Y crees que gana la batalla cuando comienzas a sentir que tu corazón vuelve a estar en tu pecho, a un ritmo unísono con los pulmones, generando una melodía tranquila, relajante, funcional, donde los pensamientos que tanto te atormentaban en esa batalla parecen ridículos, sin importancia, hasta que vuelven con más fuerzas, pero ganas otra vez... Y todo ayuda, y nada sirve, en una batalla sin fin. 

Y todo ese remolino tan solo por un par de dudas que crecen como bola de nieve, que toman fuerza tal tornado, y lucho, juro que lucho, pero las dudas son tantas, los miedos son tan grandes, la inocencia es tan fuerte, que temo, temo equivocarme de nuevo, volar sola sin alas, y apostar por alguien que no existe, no por ilusiones o expectativas, sino porque no sabe quien es... 

¿Tan difícil es encontrar las respuestas? 
¿Qué decir cuando no hay nada que decir o peor aún, cuando no puedes decir nada? 
¿Cuál es el límite? ¿quién dicta qué es lo correcto y qué no? ¿quién decide cuándo es tiempo de hacer o dejar de hacer? Y, ¿por qué cuesta tanto dejarse llevar sin pensar?
¿Qué se dice cuando no hay nada que decir?
¿Cómo decir lo que tienes atragantado porque las dudas no te dejan gritar?
¿Por qué callar lo que no daña si no es por miedo a las consecuencias al temor de otro?
¿Cómo hacer para escuchar cuando nadie habla?
¿Cómo hacer para hablar cuando no sabes si la otra persona está preparada para oírlo?

¿Como saber cómo, qué, por qué, dónde y cuándo? 

Me siento agotada, y necesito paz mental, necesito estabilidad, necesito seguridad, pero ¿qué hacer cuando todo eso parece tan lejano, tan irreal? 

martes, 2 de julio de 2019

Mi Ruego de eclipse


¿Y si le pido a la luna y al sol que por esta noche que se ven,

por esta noche que se juntan, te susurren que leas mis disculpas?

Que las leas y puedas entenderlas, por lo que son,

No por lo que parecen.

¿Y si les pido ayuda en esta tarde mágica?

Esta tarde en la que todo puede pasar,

Pues el día y la noche son uno solo, por un instante,

Tal como pasaba cuando coincidíamos…

¿Y si ya la has leído… al menos saber que lo hiciste?

Defiéndete, discúteme, peléame, pero dime algo…

Por favor, no te vayas,

No otra vez…

sábado, 29 de junio de 2019

Fuego sobre la hiel


Lo quiero, lo quiero de nuevo, quiero que se repita, sus manos en mi piel
No lo quiero emocionalmente, pero se siente tan bien,
Sus labios y los míos se comunican sin problema,
Hablan su propio lenguaje, momentos que nos enajenan.

Y lo quiero, lo quiero de nuevo sobre mi piel,
De manera progresiva, terminar lo que alguna vez empecé,
Poder disfrutarlo, como debería ser,
Sin intermediarios, sin frenos, sin pensar en el amanecer.

Así lo quiero, porque desearlo me hace bien,
Pero a la vez es peligroso y doloroso.
La luna y el sol, un eterno eclipse sin color,
Una ilusión y una pasión, los dos, en una misma dimensión.

Continuar con uno es mantenerme en una historia sin fin,
Seguir con el otro, es cortar con todo por lo que parece un desliz,
Pero se siente tan bien, ser más de lo que nunca fui,  
Y a pesar de eso sé que, con ninguno seré feliz.

Pero lo quiero, lo quiero de nuevo, quiero sus manos sobre mi piel,
Quiero desvelarme entre sus caricias, y poder hacerle bien,
Pero no puedo, no quiero, si a la luna vuelvo a perder,
Pero su calor es tan intenso, que quema más que mi piel.

Cortes sin cierres.



Nuestras últimas palabras no fueron las adecuadas,
No era la forma en que quería que esto acabara,
Nos rompimos en pedazos sin quererlo,
Yo por un error, tú por no saberlo,
Y fue así que todo terminó
Sin un cierre, una palabra, sin un adiós.

Ahora pareciera que ya no hay vuelta atrás,
A los días cometí una terrible crueldad,
Además de burlarme, aunque no fuera mi intención,
Concreté lo que deseaba, aunque fuera una traición.

Y así fue, que corté nuestra conexión,
Un lazo que traspasaba vidas,
Un karma que era más que un simple amor.
Y así acabé con el calor de mi corazón,
Dejándolo consumirse por las llamas, de una ilusión.

Fueron horas, días, meses y años,
Los que pasé pensándote y sintiéndote a mi lado,
Aun cuando estabas a kilómetros de distancia
Sin vernos, sin hablarnos,
estábamos conectados.

Y ya no hay vuelta atrás,
No puedo volver a sentirte, por más que te intente buscar
Y ya no hay vuelta atrás,
Mi alma ya no sabe, si está bien o si está mal,
Pero ya no hay vuelta atrás,
Y aunque te envié una disculpa, quizá nunca te llegues a enterar…

Que no era como quería que terminara nuestra inexistente conexión,
Que no era como quería que terminara nuestra falsa conversación.
Y menos, como quería que terminara, esta eterna ilusión.

sábado, 14 de octubre de 2017

Última esperanza

Desde el primer momento, desde el primer cruce de miradas, había algo, se sentía,  se respiraba. Durante el baile esperaba que se acercara, y lo hacía,  solo que no como esperaba, no para establecer algún tipo de contacto, pero lo crucial fue mientras tocaba la banda. Te habías ido, aunque tenía la esperanza que solo hubieras salido un rato, y así fue, mientras me giraba a verificar seguías ausente, nos vimos, me di vuelta bruzcamente de nervios, ¿por qué?, que ridícula. Intenté buscar contacto visual constantemente, pero era complejo, hasta que te paraste atrás, justo atrás de mi, pero mi amigo andaba encima, y me abrazaba, eso te haría retroceder, y así fue, hasta que volví a buscarte, volviste a quedarte atrás,  y mi deseo era sentir tus manos. La banda dejó de tocar, y desapareciste.
Antes de irme, te vi, así que caminé buscando un camino que hiciera que notara mi presencia pero a la vez que no fuera notoria mi intención, lo que me llevó a pasar a su lado, justo cuando se da vuelta, dentro de mi torpeza, intenté esbozar una sonrisa, lo que claramente lo desnoncertó un segundo, al parecer no lo esperaba, esa sonrisa tenía la intención de informarle que estaba abierta a establecer un contacto inicial con él,  que lo había visto también, a pesar que durante toda la noche hubiera parecido lo contrario. Al pasar, giró torso, lo que provocó que nos pasáramos a llevar, muy brusco para mi gusto, y me castigué por la falta de delicadeza de mis movimientos, hasta que, su mano. Su mano en mi cintura provocó que el tiempo se congelara un micro segundo, o en realidad no fue el tiempo, fue mi cuerpo, porque el tiempo pareció acelerarse, o quizá eso también fue mi cuerpo. Tardé un segundo en entender qué quería hacer, una parte de mi decía ignóralo y sigue caminando con aire de superioridad, la otra, no dejaba que me moviera, me di vuelta, me invitó a bailar, pero no podía,  me iba. No recuerdo, pero creo que su mano nunca soltó mi cintura, y se sentía bien, luego dijo la típica frase  de libro sobre que quizá cuándo volvería a verme, y le informé: donde vayan ellos, ahí estaré, - te buscaré- respondió. Una frase tan típica,  tan de manual, y aún así, guardo la esperanza de verlo de nuevo, ¿por qué?  No lo sé. Quizá nunca te vuelva a ver.

domingo, 11 de junio de 2017

Metáfora sin lógica

Es como si fuera un dejavu, donde ya sabes lo que deberías hacer,  pero no lo haces, es como si fueras por un camino, y vas llegando donde querías llegar, pero una parte de ti te recuerda que no es donde debes llegar, porque al final, te metiste en ese camino queriendo llegar pero con la esperanza de encontrar otro camino en el camino, y desviarte sin problema, pero no lo ves aún,  y si es que lo ves, no es el que quieres, porque a veces el amor propio tiene que ver también con hacer lo que queremos aunque nos perdamos en el proceso,  ¿o no?

viernes, 9 de junio de 2017

Sin título

Cada vez que siento que nos estamos acercando,
Algo pasa, siento que de pronto te alejas,
¿eres tú? ¿soy yo?
Siento que todo se derrumba nuevamente.
¿será que tienes miedo? ¿será que lo tengo yo?
No sé donde estamos, o si estamos en algún lugar,
No sé dónde vamos, o si vamos si quiera a algún lugar,
Solo sé que tus cambios me vuelven loca,
Y mis cambios quizá a ti...
Pero estoy cansada cansada, cansada,
Por una parte quiero hacer como si todo diera lo mismo, 
Por otro, quiero mandarlo todo lejos, bien lejos.
La vez pasada cambiaste todo con tu sonrisa y tu forma de ser,
¿esta vez será distinto?
Porque quiero tus manos en mi otra vez,
Quiero tus labios en los míos una vez más, 
¿está mal quererlo?
Sé que lo quieres también,
Sé que lo quieres también.

Sé que tu ex no se ha ido,
Y aun no has cerrado tu ciclo con ella,
Y es un círculo que me mata, 
Lo reconozco, he estado en este lugar antes,
Pero no sé qué tanto me quiero ir
Ni que tanto me quiero quedar,
Solo sé  que quiero tus labios una vez más.

Todo lo que he hecho nos ha llevado a ese lugar,
Donde estás entre las estrellas y la ciudad,
Donde sabemos más de lo que decimos,
Y sentimos más de lo que reconocemos, 
Pero ¿Cómo hacerlo?
¿qué pasará después? 
¿Cómo debo responder?

No me quiero volver loca... no esta vez,
No esta vez...

jueves, 25 de mayo de 2017

Confesiones de ojos que sonríen Cap 2

¿Cómo no me di cuenta antes? ¿cómo es posible que se me pasara algo tan obvio? ¡Si es un niño! Claro, no podría ser de otra forma... como tal, cuando se sientw vulnerable sale corriendo. Me lo han pedido otras caras, lo mismo, como si cada uno de ellos fuera "él" de quién me hablarían alguna vez, "no lo hará si no está seguro", ¿y cómo estarlo si ni yo lo estoy? ¿Cómo decir que quiero algo que no quiero y que a la vez quiero? ¿cómo hacerle entender que quiero lo que toda mujer? Que se la juegue por mi y me demuestre que es lo que quiero en mi vida, pero ¿cómo espero que lo haga si no está seguro porque no hago  para que lo esté?  ¿dónde está el límite entre arriesgarse y arrastrarse? ¿dónde está el límite entre lo que quiero y lo que no? ¿Cómo se puede querer tener algo y a la vez no? 

Es como si estuviera dividida y ambas partes solo lucharan, por un lado mi esencia, por otro,  mi yo que ha aprendido, por un lado el que no se rinde,  el que tiene esperanza, el que sabe que en el fondo, no se ha equivocado con ellos... por otro, el que me frena, y me muestra todo lo que el primero ignora, todo el dolor, todas las mentiras,  todas las inseguridades... uno me hace confiar, a ciegas si es posible, el otro me hace dudar, cuestionarmelo todo. 

Y yo, estoy cansada, confundida, esperanzada y desesperanzada, y hecha una guerra de hormonas y razón, que por un lado quiere echarse a llorar, y por el otro, levantar la cabeza, sacar pecho y caminar espalda recta. Pero yo... yo estoy cansada. 

Y él,  quizá también lo esté.

"En este tiempo siento que aún no la conozco", sus palabras me calaron aunque en ese momento lo ignoré, porque son las mismas que le dije yo unas noches antes en las conversaciones imaginarias que he tenido con él,  y luego... "usted me hace sentir... (cierra los ojos)... como... como..." los abre, llega alguien... y despacio finaliza... "como si tuviera cara de payaso". 

Sabe que no es así,  sé que lo sabe, pero quizá ese es el mensaje que lee, o que le es más fácil leer. Y yo... yo no sé que hacer. 

Y puedo pensar en negativo y cruelmente, que es un niño, un cobarde, un poco hombre, un inmaduro, pero sé, en el fondo sé,  que es un buen hombre, y sí, le falta crecer, pero a mi también, sí,  le faltan muchas cosas y le sobran otras, pero a mi también. Así que sí,  podría ser completamente cruel con la forma en la que me refiero a él,  que es la mezcla de todo lo que aprendí a alejarme, y de todo a lo que deseo acercarme, pero ¿quién soy yo para juzgarlo? ¿ayuda en algo más que momentáneamente a mi ego para luego hacerlo sentir culpable?

Si, quizá escapa, quizá tiene miedo, quizá no está seguro, quizá debería afrontarlo igual y jugársela,  quizá hay que ser paciente, una cualidad que pareciera que ninguno de los dos tiene, pero no me sirve, no lo sé. 

Canción: issues - Julia Michaels 

Cause i got issues, you got them to ♪ 

Confesiones de ojos que sonríen Cap 1

Lo que es peor, es que sabía que las cosas llegarían a este punto, aunque no sé realmente cuál es el punto, por mi lado, es que me estoy volviendo completamente loca de nuevo, estoy perdiendo el control, y bueno, quizá nunca lo tuve. No lo sé,  antes de entrar en esa historia,  ya sabía que iba a ser mi perdición, sabía que significaría saltar al vacío, al agua turbia,  a la nebulosa, y aún así, quise saltar, pero me arrepentí en el borde,  esperando que el abismo estuviera siempre ahí. Es como si quisiera tener el veneno ahí,  quiero tomarlo, sé que no debo, así que lo dejo ahí,  donde pueda verlo, deseando que venga a mi y entre en ni cuerpo. "Ten cuidado con lo que pides", me repito constantemente... "no estás lista" me decía,  y yo lo negaba, yo lo quería aquí,  yo lo pedí,  y cuando lo tuve... lo apreté tanto, o quizá no lo suficiente... y ahora no sé en qué universo me encuentro. Me he perdido, y a la vez estoy más en mí que nunca. No me gusta no tener el control en esto porque sé que me pongo a hacer estupideces y podría terminar arrepintiendome, pero a la vez sé que me arriesgo a esas estupideces que no tienen retorno, y si una larga complicación, complicación que aún no quiero. 

Y bueno, obvio, estoy aquí, escribiendo desde la angustia y la ansiedad, porque es la mejor forma en la que aprendí a canalizarlo cuando no se puede llorar, y la música y el dibujo no sirven, así como tampoco las evasiones en otros mundos... 

Pero había algo en él,  su forma,  cambios, todo eso ya lo conocía,  sabía cómo dolía,  y seguí adelante, como si np hubiera aprendido nada, pero lo aprendí,  lo sé,  solo que no es suficiente, siempre quiero ese algo más... sus palabras, sus formas, las interpretaciones... ¿todo terminará por errores de interpretación?  ¿todo fue bien interpretado?  ¿qué esperas que haga el fuego cuando le has echado de todo para que se apague? ¿cómo esperas que siga fuerte así sin más?. 

Sé que su fuego no fue lo suficientemente intenso, y esas leves inclinaciones fallecen con prontitud, sé que necesito un fuego tan intenso como el mío,  que sepa controlarme, o descontrolarme... pero me aferro a esa llamita... que quizá no existe, que quizá apagué... pero que sé que existió. 

A la vez, sé que merezco más,  pero ¿quién decide qué es más?, al menos yo no me refiero a como persona, sino como ser... lo que ofrece, lo que entrega... quizá solo quiero el juego... 

Y él... sepa Dios dónde andará,  quizá era sincero, quizá aun lo es, quizá es solo tiempo... pero la pregunta sigue siendo la misma... ¿y para qué?, o mejor aún ¿y después qué? 

lunes, 14 de diciembre de 2015

Hablemos por última vez.

Estuve atascada lo que parece tanto tiempo
En un amor que solo fue ilusión
Porque ya no sé qué creer
Pero me he cansado de preguntar

Tus respuestas se contradicen
Y ya no sé ni qué pensar, 
Mejor dejemos de hacerlo, 
Mejor es dejarse llevar. 

Tu cuerpo y el mío,  que bien se siente, 
Hay química entre tu y yo, 
Es imposible negarlo, 
Sabemos comunicarnos a la perfección.  

Tu mirada dice todo lo que tu boca no, 
Tu cuerpo dormido aclama lo que tú ya no, 
Es el momento perfecto, 
La despedida de los dos. 

Esperemos no haya consecuencias,  
Que no haya rencor ni dolor, 
Ya me he cansado de eso, 
Si quieres sufrir, no seré yo. 

Estuve estancada lo que parece tanto tiempo, 
Entre preguntas sin respuestas e ilusiones sin camino, 
Tus palabras se las lleva el viento, 
Tu corazón aclama un gemido. 

Te arriesgas sabiendo lo que pierdes, 
Porque temes a lo nuevo, 
Eres un cobarde y lo sabes, 
Y yo ya me cansé de buscarte. 

Hablemos el lenguaje de los cuerpos, 
En el que nos comunicamos a la perfección,  
Porque tu mirada está pidiendo, 
Lo que quiere olvidar mi corazón.  

Hablemos, por ultima vez, 
Había olvidado lo que se siente
Tu mano sobre mi piel.