sábado, 1 de marzo de 2014

Punto y coma ;


Te extraño.
Aunque no pueda, no deba, no quiera,
Te extraño.
Aunque a veces pareciera sentirse bien
Aunque el mundo no pierda su color
Ni las ansias me lleven a la locura,
Te extraño.

Te extraño,
Aunque me hayas olvidado, te extraño.
A pesar de no saber, te extraño.
Aún cuando mi cabeza quiera creer que estamos en un tira y afloja
Cuando ambos sabemos que es simplemente que ya no te interesa…
Te extraño.

Y me odio y a la vez no puedo hacerlo,
Me odio porque aún cuando lo sé,
No encuentro el modo de detener esto, en mi.
Porque aún cuando se que es para mejor,
Una parte de mi se niega a creerlo y me trata de perdedora,
Dice que me rendí,
Dice que no estoy luchando y que te dejaré ir,
Simplemente porque capaz, no fui…

Pero te extraño,
Aún cuando no te amo, lo hago.
Aún cuando no te recuerdo,
A pesar de los argumentos que me hacen caminar lejos,
Te extraño.

En resumidas palabras, me haces falta.
Tus sonrisas, tus juegos, tu coqueteo, tu indiferencia,
Tus te quiero, tus “quiero verte”, tus… me gusta estar contigo…
Tus planes aún cuando se supone que no deberíamos…
Tus autobulling de la relación que no teníamos…
Tus palabras de cariño, tus abrazos, tu inocencia y tu experiencia.
Tus recuerdos, tus olvidos selectivos,
Tus idas y venidas, tus cambios, tus estrategias,
Tu falta de estabilidad y tus ansias negadas por tenerla.

Te extraño.
Y no se vaya a confundir, no es amor y tampoco llegará a serlo…
Al menos no en estas circunstancias, no en este momento,
No en este contexto…
Pero te extraño, Y te quiero…

#Punto y coma.


domingo, 12 de enero de 2014

I was the girl that was on fire....

Creo saber lo que debo hacer, es algo que he estado negando hace tiempo, pero es que no quiero. Hasta hace un tiempo, hacerlo era rendirme, pero hoy siento que es lo mejor, no es rendirme, es... respetarme. 
¿Pero cómo dejar ir lo que has pedido que venga?  Se que las cosas no deben ser fáciles en una relación, pero todo apunta a que esto no va a nada, aunque cuando estoy contigo, cuando me hablas, cuando me tocas, incluso cuando no estamos juntos y me hablas y estamos bien, quisiera ir donde fuera, sería capaz de tantas cosas, pero se que no debo. 
Estoy confundida. Lo que quiero y lo que debo hacer no van en la misma dirección, y duele. Duele porque estoy enfrentándome a situaciones que antes no debía, duele porque se que la primera no podía ser color de rosa, porque puedo soportar aún más... pero estoy perdida. 
Sé que la que terminará sufriendo soy yo y aún así no puedo ni quiero dejarte ir... a veces siento que está todo tan claro, y otras en cambio siento que me aferro a momentos que pueden no valer nada... o pueden significarlo todo. 
¿Estoy sobre exagerando? ¿Debo luchar un poco más? ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo mover las piezas? .... 
Te dejé tener el control, "fluye y veremos que pasa" me dijiste una vez y por primera vez lo hice y fue porque quería hacerlo así, porque me nacía... y he disfrutado con cada llanto y con cada alegría que este "nosotros" me ha traído. 
¿Cómo saber cuándo es momento de dejarte ir? ¿Cuándo es dejar ir y no rendirme? ¿Por qué el solo hecho de pensar en la palabra rendirme me llena los ojos de lágrimas? 
Tengo miedo. No. Tengo pánico. Me aterra dejarte ir y que no sea lo correcto. Me aterra aferrarme a ti y equivocarme y sufrir. Me aterra que los demás tengan razón y solo deba alejarme de "esto" 
Me aterra saber que contigo es blanco o negro y que el que te diga que no va más la ventaja, se acabe esto... y la "amistad" desaparezca. Si. Sé lo que piensas, si fuera amistad real no desaparecería, pero algo creo haberte conocido en este tiempo y guardas protecciones que yo dejé olvidadas. 

¿Y si no te dejo ir?  ?¿Si te digo no puedo más, pero no dejo que te vayas? Simplemente porque lo único que tengo claro es que no quiero perderte... ¿Y si me vuelvo egoísta? ?¿Puedo serlo? ¿Puedo decirte no más pero no dejarte ir sin que eso me haga querer más? 

Contigo siempre es igual, digo algo y desarmas mis palabras y termino haciendo exactamente lo contrario a lo que he dicho. Y eso me aterra de igual modo... 

No se que hacer... en realidad... no quiero hacer lo que debo hacer. Es simplemente eso. 

Como dice la canción... 

¿Seremos amantes trágicos?
¿Realmente quiero que te vayas? 
Si realmente he ganado  ....
¿de dónde vienen estos demonios? 
.....

I was the girl that was on fire....

martes, 26 de noviembre de 2013

Pertenezco.

El único momento en que siento que pertenezco a algo ...
es cuando me tocas,
cuando te quedas tan solo mirándome... 
cuando me dices que no podemos volar 
y al día siguiente siento como flotamos inevitablemente. 

El único momento en que siento que pertenezco... 
es cuando reímos sin parar, 
cuando me besas como si no importara el tiempo ni el lugar,
como si todo el mundo se pudiera borrar. 

El único momento en que siento que pertenezco...
es cuando te ladeas y me abrazas por la cintura, 
cuando apoyas tu cabeza en mi y acaricias mi estómago,
tomas mi cara, y mi cuerpo vibra... 

El único momento en que siento que pertenezco... 
es cuando llego y simplemente se que debo buscarte,
cuando apareces, me miras y lo único que quiero es saltar a tus brazos,
y se que una parte de ti quiere que lo haga también,
aunque no es el momento ni el lugar. 

El único momento en que siento que pertenezco...
es el momento en que olvido que no todo es perfecto,
es el momento en que simplemente no muero de miedo,
es el momento en el que aunque no deba, te quiero. 

martes, 22 de octubre de 2013

How you make's me smile

- Bueno.
- ¿De verdad crees que soy tan estúpida como para pensar que soy la única?
- ¿Y qué si lo eres?
- Por favor,  soy chica, ingenua, pero no tonta.
Ambos guardaron silencio. Ella con la mirada fija en él esperando respuesta, presionando por una. Él, mirando al suelo hasta que agregó con la mirada fija en ella y acercando lentamente su cuerpo:
- No se trata de eso.
- ¿De que se trata entonces? Porque hasta lo que yo se, esto es simplemente un juego. Tú me utilizas y yo te utilizo.
- No te utilizo...
- Ja. Sabes que es así. Dices quiero y ahí tienes.
- ¿Y qué ganas tú?
- Bueno, esa información me la guardo.
- Responde
- Simplemente lo estoy pasando bien. Me dejo fluir. El por qué, no tiene importancia.
- Para ti nunca lo tiene...
- Exacto. Porque si lo tuviera, significaría que esto va hacia algún lado, y no es así. Tú no quieres que así sea y yo ... bueno, me da igual, pero no volaré sola, eso es llamar al dolor innecesariamente. Prefiero pasarlo bien y no cavar mi propia tumba. ¿Es válido no?
Lo tomó por el cinturón y lo atrajo hacia ella. Comenzaron a besarse.

#Cuatronoestanto

domingo, 22 de septiembre de 2013

Walls Down


Como si algo me hubiera escuchado, estás aquí 
aunque no estés en absoluto, estás aquí. 
lo se por la forma en que me hablas,
cuando cambias de la lujuria a la ternura. 
lo se por la forma en que a veces te extraño
aunque parezca una locura. 

Aunque no te tengo, estás aquí. 
a pesar que quizá nunca lo haga, estás aquí. 
y puede que dure un solo día, o una semana. 
puede que dure un par de meses o toda una vida,
pero hoy, estás aquí.  
pero hoy, no estás aquí. 

No creas que me ilusiono pensando que serás mío. 
ha quedado bastante claro, que eres todo un lío,
pero me haces sonreír y morder mi labio inferior
cada vez que recuerdo, nuestra conversación anterior. 

Y el problema no es problema 
si quiera llega a ser un dilema
es solo que no sé como lo haré cuando te vea
debo frenarme, debo cuidarme, 
o en cualquier momento, me encontraré volando. 

Temo volar sin alas,
sabiendo que no las poseo 
temo despertar queriendo ser alguien que no soy
y decepcionarme de mi y no ser del todo feliz. 

No se como comportarme, no sé como te comportarás. 
no quiero escribir sobre esto, pero no sé como será. 
la ansiedad comienza a ganar terreno cuando lo pienso,
y debo bajar las revoluciones, pues sin suelo, no me quiero ilusionar. 

Puede que seas un buen jugador,
tal vez un buen vendedor,
quizá simplemente, mi resistencia se venció. 

Temo que cuando me veas, no sea lo que recordabas
Temo que cuando me veas, no sea lo que esperabas,
Temo que cuando te vea no seas lo que recordaba
Temo que cuando te vea no seas lo que esperaba. 

De todos modos, gracias por esta semana,
y por tus palabras sinceras
gracias por el juego, gracias por ser el jugador,
aunque todo termine, gracias porque comenzó.

Cuatro no es tanto... 

miércoles, 28 de agosto de 2013

Procesos II.

No se si me tocaste, pero tuve la necesidad de darme vuelta rápidamente. Ahí estabas, a un par de centímetros, con expresión distraída, y tu mano a la altura de mi cintura. Me asustaste, no te esperaba y menos tan cerca. Me dijiste un par de cosas, consejos típicos supongo. No me puse nerviosa como esperé ponerme. Tampoco sentí maripositas en el estómago ni ganas de correr cuando me saludaste a lo lejos, y menos cuando me hablaste a tan corta distancia. No me paso ningún royo, tranquilo, es simplemente que quiero entender qué me pasa a mi, contigo, más allá de si me das la hora o no, aunque claramente me gustaría que fuera, pero que bah. 
La vez pasada posaste tus manos en mi cintura y tampoco sentí nada mágico. El tiempo no se detuvo. Mi cuerpo no flotó. Los corazones no reventaban en cada esquina. Simplemente fue... agradable. Me gusta lo agradable, supongo que estaría muy loca si no fuera así. 
Como sea. Procesos, procesos, procesos. Espero que si tengo que conocerte, pueda hacerse, pero de todos modos, espero.... que nunca llegues a leer esto.

domingo, 25 de agosto de 2013

En proceso

Cuando te tengo cerca, no me salta el corazón
Me dan ganas de mirarte, pero no se detiene mi reloj. 
Cuando te tengo cerca, no pierdo la conciencia,
Ni me dan esas ganas locas de sacarme la ropa. 

Cuando te tengo cerca, no se para el tiempo,
pero si se convierte en un agradable momento. 
Cuando te tengo cerca, no muero porque me abraces,
pero no me molestaré si un día lo haces. 

Cuando te tengo cerca, no me pongo nerviosa,
no pierdo los estribos ni me pongo cocoroca. 
Cuando te tengo cerca, lo debo confesar,
me muero porque un día te acerques a conversar. 

... 

Y poco a poco ¿vas buscando conversación? 
¿eres así con todas o solo soy yo?
Porque un día simplemente te metiste 
y así como llegaste te fuiste. 
Porque un día te sentí completamente distante
y al siguiente, simplemente te acercaste. 

Buena disposición, ¿laborioso tal vez? 
Me tomaste la cintura y no se si quiera si pensé. 
Intenté crear conversación preguntándote alguna estupidez, 

pero creo que no miraste ni una sola ves. 

Me confundes, ¿que no lo ves?

De alguna forma creo que me debo mover. 
Acercarme a ti aunque no se cómo hacer.

Aunque sigo esperando el día que te acerques 
y no desaparezcas. 
Que te quedes, y yo simplemente ser sincera. 

Que no me quitas la respiración,
Que no diré que contigo estoy mejor
Que no me muero si pasa un día y no te veo,
Pero creo que conocerte, será mi deseo. 

...

Quizá si sigo intentando dejar de pensar,
las cosas simplemente pasen o no lo hagan, y ya. 

Proceso incierto pero divino.


Cuando te tengo cerca, no me salta el corazón
Me dan ganas de mirarte, pero no se detiene mi reloj. 
Cuando te tengo cerca, no pierdo la conciencia,
Ni me dan esas ganas locas de sacarme la ropa. 

Cuando te tengo cerca, no se para el tiempo,
pero si se convierte en un agradable momento. 
Cuando te tengo cerca, no muero porque me abraces,
pero no me molestaré si un día lo haces. 

Cuando te tengo cerca, no me pongo nerviosa,
no pierdo los estribos ni me pongo cocoroca. 
Cuando te tengo cerca, lo debo confesar,
me muero porque un día te acerques a conversar. 

... 

Y poco a poco ¿vas buscando conversación? 
¿eres así con todas o solo soy yo?
Porque un día simplemente te metiste 
y así como llegaste te fuiste. 
Porque un día te sentí completamente distante
y al siguiente, simplemente te acercaste. 

Buena disposición, ¿laborioso tal vez? 
Me tomaste la cintura y no se si quiera si pensé. 
Intenté crear conversación preguntándote alguna estupidez, 

pero creo que no miraste ni una sola ves. 

Me confundes, ¿que no lo ves?

De alguna forma creo que me debo mover. 
Acercarme a ti aunque no se cómo hacer.

Aunque sigo esperando el día que te acerques 
y no desaparezcas. 
Que te quedes, y yo simplemente ser sincera. 

Que no me quitas la respiración,
Que no diré que contigo estoy mejor
Que no me muero si pasa un día y no te veo,
Pero creo que conocerte, será mi deseo. 

...

Quizá si sigo intentando dejar de pensar,
las cosas simplemente pasen o no lo hagan, y ya. 

martes, 20 de agosto de 2013

Feliz cumpleaños.

Miré el reloj. Era exactamente media noche. Pedí por un buen día, una buena semana, o que se yo, por cosas buenas y comencé mis historias mentales mientras ordenaba la cocina. Algo era distinto esta noche. Me sentí de pronto melancólica. No me había sentido así hace mucho tiempo, y hoy no había sido un día para sentirme así tampoco. No digamos que fue un día memorable, pero tampoco uno malo. Es de los que simplemente son. Las historias tomaron un tono oscuro y una angustia invadió mi pecho. Caras, imágenes, temores, anhelos, necesidades, se aproximaron en torbellino a mi cabeza y no podía armar una historia. Tenía los mismos trozos todo el rato, tenía la misma historia que partía de distinto modo, aunque el fondo era el mismo: yo en estado de shock y alguien abrazándome. Bueno, no era cualquier alguien, pero si lo miramos bien, si, es cualquiera, es un desconocido. 

Continué intentando crear historias para distraerme, pero no podía, la angustia en mi pecho era intensa. Una parte de mi tenía la necesidad imperante de llorar desconsoladamente y ser acurrucada, otra parte de mi simplemente necesitaba llorar, y la otra las observaba preguntándose qué sucedía pero ¿importaba? pues esta tercera parte no lo sabía, y comencé a divagar mezclando historias y un conjunto de preguntas y respuestas entre mis tres partes, mientras la principal, mi yo externo, mi yo físico, continuaba ordenando de modo casi automático. Agradecí que mi tercera parte estuviera ahí y no se hubiera quedado dormida o hubiese desaparecido como en otras ocasiones en que ha hecho falta, pues esta vez me mantenía en tierra, aunque sabía que las otras dos partes de mi simplemente querían quedar en blanco un tiempo. Y la angustia no cesaba, y yo continuaba sin tener idea qué me sucedía. ¿Le estará pasando algo y es eso lo que siento? ¿Pero a quién? Daba igual, saberlo no parecía que fuera a calmar la presión. 

Terminé de ordenar la cocina y me dirigí a mi habitación. Miré el desorden y me prometí que mañana antes de salir estaría todo listo. Supongo es otra de esas promesas que me he hecho y que se que no cumpliré. Abrí mi computador y un nombre que aparecía en pantalla llamó mi atención. Era su cumpleaños. Sentí como si bajara de una nube, como si despertara de un extraño sueño. En realidad, sentí como si volviera a mi cuerpo. Miré la fecha de mi computador que decía 21 de Agosto. ¿Era hoy? algo en mi me contestó inmediatamente que si. La angustia desapareció. ¿Coincidencia? No lo se. Pero feliz cumpleaños. 

jueves, 6 de junio de 2013

A gift ... continuación ...


Supuse que no volvería a verla. Me regocijaba en el recuerdo de su mirada llena de temor, pero aún faltaba algo pues sentía sed, mientras más pasaba el tiempo y menos sabía de su sufrimiento, más sed sentía y eso me volvía cada día más oscura. Podía sentir como el vacío se apoderaba de mi y con ello las ansias de sangre, de su sangre, por lo que volví a aquella torre a esperar pacientemente que se atreviera a regesar, ya sea por nostalgia o por miedo, pero que volviera, y ahí estaría yo, esperando, simple y pacientemente esperando con mi mejor sonrisa o quizá, sin expresión, pero estaría. Sabía que el verla nuevamente podría hacerme dudar, tambalear en mi decisión, pero el daño ya estaba hecho y había elevado una promesa, no a ella, sino al cielo y con eso bastaba para amarrarme eternamente. La haría sufrir, me regocijaría en su dolor, haría que cada pensamiento que pudiera recordarle si quiera un poco a mí, le causara dolor. Haría poco a poco que todo le recordara a mí, desde sus estudios, hasta sus amigos, su familia, su pasado, su presente y su futuro, todo tendría mi nombre y por tanto, todo le dolería.  No porque la matara las ansias de verme, sino todo lo contrario, porque mi nombre significaría su sufrimiento, su miseria, su frustración, su oscuridad, como dije, la haría pagar trozo a trozo cada escondite que de mi destruyó.


Elevé mis manos  formando una w con mi cuerpo y miré las estrellas que aquella noche parecían hablarme. Me decían que estarían conmigo siempre, que serían mis guardianes, que no debía temer, que debía ser fuerte, y así me sentía. Sin dar media vuelta, comencé a hablar - Creí que tardarías más, pero claro, una rata como tú sólo se mueve por el miedo y la incertidumbre -No era necesario que avisara su presencia, simplemente supe cuando llegó aún cuando no hizo el más mínimo ruido - ¿Acaso sientes curiosidad por lo que pueda hacerte o es que vienes a rogarme que te deje tranquila, que olvide todo el asunto? - Mi vos sonaba firme, fuerte, hasta malvada, podía sentir el veneno quemándome la garganta. Di media vuelta y procuré no quitar mi mirada de la suya. Incluso aunque quisiera bajarla, no se lo permitiría. Debía sentir la intensidad de mi odio y la veracidad de mis palabras. Al cabo de un rato, se desplomó en el cielo, su cuerpo temblaba a medio metro de la puerta, de donde no pudo avanzar. No volvió a levantar la vista hasta que me acerqué y con la punta de mi zapato la obligué a hacerlo. -¿Lo sientes? Se llama odio, y es todo para ti. ¿Es eso lo que querías no?, ¿O a caso esperabas que lo dejara ir como si nada hubiera pasado nunca? Si quiera pediste perdón, disculpas, o lo que sea. Si quiera hubo una gota de arrepentimiento en todo este tiempo. Eres una perra y por tanto como un animal vas a pagar. No tendré compasión por ti. Te lo prometí una vez hace algún tiempo y hoy lo vuelvo a hacer. No habrá piedad para ti. Te estrujaré lenta y dolorosamente - su cuerpo había dejado de temblar pero aún bajaba la cabeza en cada intento, hasta que volvía a levantársela con la punta del zapato. Ya aburrida, le solté la cabeza en una sutil pero fuerte patada que la dio vuelta a cuerpo entero, como una cucaracha que cae de espalda y no puede darse vuelta, así estaba. Di media vuelta para volver a la ventana a observar las estrellas, necesitaba fuerza, no podía dejarme vencer nuevamente por su postura de víctima, no más - Lo siento - El murmullo fue tan frágil que apenas fue audible. El cólera comenzó a tomar su posición en mi cuerpo como nunca antes - ¿Lo siento? ¿Lo siento? ¿Qué es lo que sientes? - No gritaba pero parecía como si lo hiciera - Anda, responde - mi vos era cada vez más dura. - Lo siento, no quise herirte, no pensé que fuera tanto - el asunto me causó demasiada gracia, comencé a reír y las carcajadas hacían un eco estruendoso por todo el salón. -"No creí que fuera para tanto" - repetí con vos burlona. - Eres un maldito insecto - mis palabras salieron con la misma intensidad de un escupo en su cara, el mismo efecto. Volví a la ventana a buscar un poco de control - Ese es tu problema ¿sabes?, al parecer no piensas. Es como si no tuvieras cerebro, o quizá si, pero vacío. Lleno de neuronas pero ninguna sinapsis. Es una lástima - Me acerqué nuevamente a su cuerpo el cual ya estaba un poco más incorporado, o sentada al menos, si a eso se le puede llamar así. Al llegar a su lado, una cucaracha pasó cerca de mis pies y no tuve piedad al aplastarla mientras no le quitaba la mirada - Así es como finalmente acabarás, pero antes, me tomaré todo el tiempo del mundo, no desesperes, ya te lo dije una vez, el momento llegará ¿cuándo? no lo sé, aún no lo decido. Un año ha sido suficiente para pensar tantas cosas, pero aún no me he dado el tiempo para pensar en ti, supongo que cuando no tenga nada más en mi cabeza y mi vida sea solo ver televisión y cosas estúpidas, me preocuparé de ti, o quizá antes ¿quién sabe? - caminé hasta la puerta y la abrí un poco más con bastante brutalidad lo que le golpeó la espalda, su grito fue audible en toda la torre, lástima que no hubiera nadie más en ella - Ups! lo siento, no pensé que fuera para tanto - finalicé con tono sarcástico. Salí, cerrando la puerta a mi espalda de un portazo. Quizá nunca volvería, pero había instaurado pánico en ella, y ahora lo sabía. Quizá no era mi fin, pero por el momento, podría vivir con eso.

jueves, 30 de mayo de 2013

Conversaciones con una extraña.


Eres una basura ¿lo sabías? - las palabras salían de su boca sin control - He estado años esperando por un pequeño gesto, algo de qué agarrarme, y parezco estúpida aferrándome a inconsistencias. ¿Qué puedo hacer con una mirada, con un baile, con un ...? - dejó la pregunta inconclusa, sabía que la palabra que continuaba era "nada" y eso le dolía, no para matarla, pero era un dolor tan intenso que la podía dejar en estado zoombie por mucho tiempo. Nada. En eso estaba. Se puso a pensar en lo que tenía, una familia, amigos, educación, una oportunidad de trabajo. Tenía optimismo, salud, futuro. Tenía posibilidades que quizá nunca soñó, historias que quizá nunca imaginó. Lo tenía todo, pero a la vez no tenía nada. Nada concreto de qué aferrarse, pues no se tenía a ella. No lo tenía a él. Y ¿cómo lo iba a encontrar a él si no sabía que buscaba? Sentía en lo más profundo que si lo sabía, pero temía. Temía que fuera un capricho, temía no reconocerlo, temía no ser suficiente, temía, temía, temía, y temía temer toda su vida. Sabía que una parte de ella hacía lo posible por aferrarse a la vida, esta era su esencia, vivir, reír, saltar, disfrutar, ser libre como un caballo, como un colibrí, un picaflor, un pez. Pero se sentía atrapada. Sentía que pertenecía a una pecera no muy grande, a una jaula con barrotes de corta distancia, a un establo, y se estaban incendiando. El problema era que no veía ni que el metal se derritiera, ni que la madera cediera o que el cristal se quebrara. Tenía esperanzas, cada cierto tiempo, es cierto. Tenía muchas cosas y se sentía estúpida por no valorarlas como se debía. Lo hacía, amaba lo que tenía, pero a veces sentía que no amaba nada, que no sentía nada, que lo único que quería hacer su cuerpo y su ser interior era dejarse caer. En esos momentos, sentía la fuerza de gravedad con más potencia que nunca, y a veces se dejaba llevar, pero nunca caer, debía ser fuerte, sus problemas no tenían ni pies ni cabeza, si quiera debían llamarse problemas.  A veces se comparaba con quien se queja por lo que tiene simplemente por costumbre, pero también tenía el presentimiento que su situación no era tan caprichosa ni superficial. Se aburría de las conversaciones normales, pero ya le daba flojera entrar en discusiones más profundas. Quería hablar sin tener que hacerlo, o haciéndolo con pocas palabras, que un otro entendiera, comprendiera, y no simplemente estuviera ahí. Se sentía cansada, agotada, como si ya no pudiera mantenerse en pie, y a veces, tampoco lo quería. A veces incluso, llamaba a la muerte, esperaba que ésta le hiciera una visita, hasta que el miedo tocaba la puerta y comprendía que no era lo que quería, para luego preguntarse, ¿a quién debo recibir?. 

No tenía nada que reprocharle realmente a él, por lo que guardó silencio un momento más largo de lo que creyó. - ¿Sabes? - continuó de pronto. - He estado demasiado tiempo esperando, comprendiendo, esperando, y ya me aburrí de todo eso. Creo saber cómo funcionan las cosas en muchos ámbitos y lamento si mi seguridad le molesta a más de alguna persona. Soy un ser libre que ha sido enjaulado, y salir de allí significa encerrarse en otra jaula quizá aún peor. No puedo decir que te conozco, pero en más de alguna ocasión pude prever tus movimientos, y en otros me dejabas atónita, confundida. Te dije que me gustabas por el simple hecho que quería que lo supieras por mi y no solo lo supusieras como un secreto a voces, aunque así lo era, y no para que me dijeras que yo era el amor de tu vida, aunque si, debo admitir que en cierto modo quise que me respondieras algo así como que tú también estabas interesado en mi, en ese amor platónico al estilo real, al estilo de Platón, a esas ansias de conocer y no solo fingir, pero sabía que eso no iba a ser así. Nunca te amé, ¿Cómo amar a quién no conozco?, pero si te guardo un cariño enorme. Aún espero que me hables de la nada esperando poder ser yo quien finaliza una conversación. Han pasado años, es verdad, pero sigues ahí. No con la misma intensidad de antes, pero ahí estás, bajo un árbol enorme protegido en mí. Te tengo un cariño enorme como persona, se lo tengo a tu mirada, a tus actos, tu sonrisa, pero quiero que entiendas que no te amo, no te amé y quizá nunca llegue a hacerlo. Así que, en resumen, eres una basura, porque no me das lo que espero cuando lo espero y me das lo que no espero cuando lo espero, o al menos así era hace años y también hace un par de meses. Y lo peor es que esto nunca cambiará porque nunca lo sabrás. ¿Qué importa todo este drama femenino cuando en realidad el asunto no tiene importancia? 

Se produjo un silencio aún mayor, no en duración sino en intensidad. No soportó estar así, se sintió invadida, atacada, inútil, estúpida por perder su tiempo en tantas cosas como por ejemplo, en soñar sabiendo que no concretará, en vivir una vida de fantasía, un mundo de fantasía, porque no le gusta vivir en el que está cuando despierta. "Hayayay encontré a la que me gusta" salía a través del parlante. Sonrió para si misma de la ironía. ¿Lo encontró o será que nunca lo perdió realmente? ¿Estará por ahí dando vueltas o está justo al lado en cada persona, cada brisa, cada hoja caída en otoño, cada rayo de sol en cualquier temporada, y lluvia disfrutada en invierno? ¿Será que ese alguien que siente está por ahí? ¿Será que lo encontrará, que debe buscarlo o simplemente debe dejarse estar? 

Eres una basura - volvió a repetir aunque ya no con la misma emoción e intensidad de antes. Ahora sonaba más apagada, más resignada, se estaba dirigiendo a ella misma. 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Sinceridad

No te necesito para entrar en el juego
Tampoco para mantenerme en él,
Si quiera se si me interesa realmente estar,
Sólo se que no te necesito para eso.

No te necesito para ahogar mis penas
Tampoco para ocultarlas,
No te necesito para reír hasta llorar,
Ni para hablar y hablar sin parar.

No necesito que estés a mi lado cada día
O que hablemos de todo lo que ocurre en la vida,
Ya tuvimos esos momentos y los atesoraré
Pero comprendo que el tiempo pase, y tú también.

Lo único que pido es un poco de sinceridad
El dudar de ti me duele, y al mirarte me duele aún más
Es simplemente decir, si estoy bien o mal,
Si quizá estoy dando mucha vuelta,
O si voy por la senda correcta.

Dicen que la verdad puede doler,
Pero descubrirla lo hace peor de lo que es.
Te doy un espacio libre para contar,
Lo que siempre has querido gritar.

Has tenido mis temores desde el primer momento
Has sabido de mis fortalezas y mis errores
Sabes cómo debe sentirse para mi el caminar,
Al menos así debería ser, de eso se trata la amistad.

Quizá menosprecias mis situaciones
Porque no son concretas en absoluto.
Tal vez tu vida es más interesante,
Puede ser, que no quieras ya ni acercarte.

Sinceridad, es todo lo que pido.
Sinceridad es lo único que suplico.
Es por lo que respiro, por lo que vivo.
Has tenido la mía, espero contar contigo.

No te necesito para entrar en el juego
Ni para mantenerme dentro de él.
Te necesito para que me mires
Y me grites lo que necesito saber.



domingo, 5 de mayo de 2013

Lost day's

¿Dónde estabas cuando dejaste que me fuera por ahí?
¿Dónde estaba yo, cuando te dejé partir?
¿Qué fue lo que hicimos,?si quiera nos pudimos despedir.
¿Y es que acaso esto tenía que terminar así?

Estirar una amistad ya no se puede más
El vacío era notorio hace un año atrás.
Hoy era un inmensidad la que no hacía más que separar
Un segundo juntas y lo pude comprobar.

¿Somos las mismas? ¿Lo seguiremos siendo al despertar?
La vida sigue, la gente cambia, pero hay cosas que nunca cambiarán.
Una en un millón decíamos y nos pavoneábamos de alegría
Ahora son simples palabras de una relación que parece vacía.

¿Dónde estabas cuando me dejaste partir?
¿Dónde estaba yo cuando te dejé sufrir?
¿Acaso hemos dejado que la distancia nos logre destruir?
Porque sé que la he embarrado, y por ello, he de sufrir.

Perdón si te he fallado, no fue mi intención
Procuré estar ahí, sobre todo en una mala situación.
Pero en el camino por protegerme me perdí de tantas cosas,
Y hoy que intento volver, todo se deshace ante mis pies.

¿Dónde estabas tú? ¿Dónde estaba yo?
¿Qué fue lo que hicimos?
¿Por qué lo dejamos? ¿Qué fue lo que pasó?

Gravedad

Las miradas mienten.
La línea divisora entre la verdad y la fantasía
Se hace cada vez más pequeña,
Más insignificante.

Ahí está otra vez,
El momento de ver lo que no es.
Se repite, over and over again.

Mirar, sentir, negar, jugar, buscar,
Es como si todo se mezclara para hacerte caer,
Para llevarte a errar.

No es como quieres, no es como esperas
Debes ya dejar de soñar.
¿Es acaso muy difícil?
¿Puedes dejar la estupidez ya?

Tenerlo todo y no tener nada,
Desear nada y a la vez todo.
Deja de jugar, y ve a por ello,
Deja de soñar y muere en el intento.

Púdrete mientras tanto en el vacío de tu karma
Deja de buscar y quizá obtendrás la calma.
Eso dicen todos, pero puedo decir que no es cierto.
Pues mientras todos siguen si vida, yo quedo atrapada en el intento.

Y la vida fluye y las emociones con ella.
Los caminos continúan, el tiempo no frenará.
Imaginar es muy bonito antes de despertar,
Ten cuidado, de pronto una puerta con tu cara se enfrentará.

Estoy casada de esto, ya no se si puedo más.
Me ahogo en un baso de agua que a veces parece mar.
Tengo todo en mi vida pero no tengo nada en absoluto.
Ya si quiera busco a quien amar,
Simplemente un poco de control en mi vida, no me vendría mal.

Estoy mareada, cansada, sin ganas ya de nadar.
Pero la esperanza me dice que aún puedo, que no lo deje de intentar.
Y me mantengo a flote con un hilo dental,
Todo me hace daño, ya nada puedo hacer, solo quiero descansar.

Baby Girl of dream

Soñar que te veo de nuevo, y nos abrazamos como solíamos hacerlo. Volvía a ser tu baby girl, era tan agradable, tan añorado. Extraño tanto esos días en los que necesitaba un abrazo y ahí estabas tú, tan reparador como siempre. 
Me ayudaste de tantas formas sin saberlo, que incluso el sentir que quiero ver, llamarte y volver el tiempo atrás, parece inútil. La vida sigue, y ni tú ni yo compartimos ese camino, nuestra dinámica no volverá a ser igual, eso está claro, era un juego eterno. 
Aunque podría escribir mucho sobre ti, solo diré gracias. 
Por no estar en los momentos indicados y aún así estarlo. 
Gracias amigo.