sábado, 29 de febrero de 2020

Carta a ti...


Creo que he hablado tanto de esto contigo, o más bien, conmigo misma imaginando que es una conversación sincera contigo que, al momento de hacerla real, si es que eso sucede, siento que no saldrá de la forma que quiero que salga, que necesito que salga para que se entienda.
Soy una persona intensa para muchas cosas, apasionada, me gusta conversar, comunicarme, y creo que eso es lo esencial cuando te relacionas con cualquier persona, sea familiar, amigo, en el trabajo, pareja, amigos con ventaja, lo que sea.

Nunca he sido de tener este tipo de relaciones, al menos no que yo supiera, y por tanto soy completamente nueva en esto, soy una persona que intenta que no le importen las cosas, cuando se involucra y se afecta hasta porque la señora de la micro tenía problemas para subir o pagar su pasaje, y no me arrepiento de ser así, me gusta, pero a la vez el costo emocional y energético es alto. Por eso, te pido que me tengas paciencia. Entiendo si no la tienes o no quieres tenerla, pero te lo pido, y en pedir no hay engaño, o como dicen, guagua que no llora, no mama.

Hemos hablado de tus relaciones anteriores varias veces, y lo agradezco, y a la vez, yo he sido más esquiva con eso, porque en realidad no tengo mucho que contar. Mis experiencias, ahora tonta grande entiendo que han sido elecciones, pero siempre han sido, como te dije en algún momento, con buenas personas, pero que no eran para mí ni yo para ellos.

El problema no es ese, sino que cree en mí un muro tan alto que a veces cuando alguien lo traspasa, me vuelvo torpe y no sé cómo reaccionar, porque me acostumbré a mi tranquilidad, a mi control, aunque no es lo que quiero, porque no es quien soy, yo me involucro, me gusta conocer a la gente, no solo saber qué hacen, en qué trabajan, sino saber realmente, qué les asusta, qué los motiva cada mañana, qué los encoleriza, qué les remueve el corazón, no sé, conocer sus fantasmas, sus demonios, no solo su luz, como se dice.

Sorry si divago, a veces, bueno, casi siempre, lo hago. El punto es que, y va a sonar super cursi, pero ¿te ha pasado que cuando se termina una relación sientes cómo tu corazón se rompe? Bueno, la primera “relación” que tuve fue así. Comenzó todo super bien, fueron unos 4 meses muuuuuy intensos, donde ya a la semana, sabía demasiado de él, pero a medida que iba pasando el tiempo me daba cuenta, que había muchas cosas más por saber, y que su sinceridad no era tal. Terminé siendo “la oficial” para sus compañeros de trabajo y clientes e incluso ante su familia, pero me enteré al final, que no era solo yo, sino que era una competencia por su corazón donde éramos 3 competidoras, y según me dijo, yo llevaba la delantera, pero antes de eso, nunca supe que era un juego y, por tanto, nunca supe las reglas, sé que las promesas hechas, las rompió todas. Con sus idas y vueltas, comencé a volverme loca, sentía que de alguna forma perdía el control de mi misma, y él no ayudaba, sino que me desestabilizaba aún más. El asunto es que al final, yo me fui de vacaciones por 3 semanas, que se me hicieron eternas. Al volver de esas 3 semanas, ya sabia el panorama, las cosas se dieron de tal forma que perdí el juego. Unas 2 o 3 semanas después, en estado masoquista, vi unas fotos y vi que él le decía “te amo”. Al leerlas, no te miento ni exagero, escuché y sentí cómo mi corazón se rompía en mil trozos de cristal o vidrio, no sé, que calaban en cada uno de mis órganos, y dolía, mi cuerpo temblaba, me tuve que sentar. Luego, sentía cómo donde se supone que estaba mi corazón, todo era vacío. Fue mi primera “relación” en muchos sentidos, la verdad, en todo sentido, pero para él no, y así fue como mi autoestima, mi confianza en mí misma, y mi estabilidad emocional se fueron al suelo hasta ese día, donde ya no solo tenía ataques de colon, sino que no podía aguantar ni el desayuno, porque hasta eso lo vomitaba. En esa relación llegué a bajar unos 12 kilos en 1 mes aprox., y 4 kilos en 2 días, por la crisis de colon y que iba 4 veces a la semana al gimnasio. Me perdí de mí, mi relación con mi mamá que siempre había sido excelente estaba rota, ya no tenía dónde ir porque mi refugio era el gimnasio, pero él trabajaba ahí, así que no, ya no tenía dónde ir, y me rompí.

Las relaciones que siguieron fueron cortas, muy cortas, algunas intensas también, hablando tooodo el día, de muchas cosas, pero donde terminaban mintiéndome igual, en la cara, con un care´rajismo increíble, a tal punto que sentía que realmente yo tenía la culpa. Ahora entiendo que no era así. Osea, todos tenemos responsabilidades en las relaciones, las cosas siempre son de a dos, pero cuando alguien no se quiere hacer cargo de sus emociones y sus fantasmas, lo más fácil que se puede hacer es culpar a quien ya se culpa como hábito de vida, a quien si alguien le pasa a llevar el hombro en la calle es ella quien pide disculpas, aunque no haya sido la culpable… bueno, esa he sido yo. Me ha costado un montón darme cuenta de cuál es realmente mi responsabilidad, y tiene que ver con los límites, con qué tanto me entrego sin pedir nada a cambio, con mi hábito de “no molestar” al otro, y siempre estar. He terminado dando consejos para que el tipo que me gusta, y que me dejó por otra, pueda conquistarla o arreglar sus problemas y peleas con ella.

El tipo de relación que tenemos o que me ofreces, es la que ha despertado todos esos demonios y fantasmas, en un momento de mi vida donde no estaba preparada para aguantar nada, y cuando vienen tus cambios, porque créeme, creo que he aprendido a diferenciar cuando ignoras un mensaje de cuando lo olvidas… es haberme metido nuevamente en un juego del que no sé las reglas, donde solo tú las sabes, y me comporto torpemente a veces quizá, o a veces me veo más insegura, porque no sé qué estoy haciendo, no tengo ni la más remota idea, o quizá lo he escondido tan bien que no tienes idea de lo que te hablo jaja.

Solo sé que cuando estoy contigo, me siento cómoda y segura, de alguna forma, y eso me agrada, lo paso bien, pero no sé a qué estamos jugando. No sé si esto tiene limitaciones, o si puede fluir, porque creo, y entiendo el por qué si es así, que estás a la defensiva a veces, como si lo que te dijera fuera una crítica o algo, cuando a veces son simples comentarios, y entiendo también que has escogido simplemente irte cuando algo no te gusta, no te molestas en hablarlo, en preguntar, en aclararlo, en nada, y de verdad no sé si aguantaría una vez más que alguien me mienta (que al final quiera o no, siempre termino enterándome) y/o se vaya sin darme una explicación, y tampoco creo que lo merezca.

Al final esto se hizo más largo de lo que creí y no comenté ni la mitad de las cosas que han dado vuelta en mi cabeza, pero se me van, soy muy dispersa.

Con todo esto no quiero decir que me esté enamorando. No me mal interpretes soy intensa, pero no tanto, jaja, para eso tengo que conocer al menos a la otra persona, y aún siento que no te conozco, pero siento también que no dejas que te conozca realmente, como si de pronto sintieras que me estoy acercando y pones tu muro de 100 metros de nuevo, y contra eso no puedo luchar.

Dije una vez que algo que no aguanto es la falta de comunicación, entenderás ahora un poco más el por qué, y no me molesta no saber de ti en una semana, pero sí sentir cómo te alejas de pronto y no saber si es por algo que hice, por algo que crees que intenté decir, porque estás colapsado con tu trabajo, con tu vida… pero no tengo cómo saberlo si no me lo dices.

Le puedes preguntar a cualquier persona que me conozca y todos te dirán que soy de las que están en los malos momentos, a mi forma, pero estoy, y me gustaría también estar ahí para ti. Insisto, no digo de forma romántica, digo estar, pero tampoco te voy a forzar.

Por lo mismo, te pido que me ayudes, que me enseñes a jugar este juego, que me enseñes las reglas que tienes, y así yo poder también establecer las mías, que pueden ser para ambos desde un sigamos, que fluya, no sé, hasta un, ya no más, ¿quién sabe? cuentas claras conservan la amistad ¿no? 

Y que me digas si crees que insisto mucho, que digo poco, que te asfixio, no sé, simplemente que me lo digas ¿es posible?

Bueno, toda esta paja es principalmente porque quería ser honesta.

Gracias por darte el tiempo de escucharme.

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