
¿Cómo puedo explicar el hecho que odié escuchar su vos,
que me cargó completamente el modo en que hablaba,
que si eso lo uno al modo en que se para, al modo en que mira,
me cargó tanto, que me hubiese gustado no haberlo escuchado nunca?
¿Pero cómo puedo explicar que odié sentirlo cerca,
que odié conocerlo de lejos, con todo lo que eso conlleva
y que a pesar de todo, el resultado solo fue que me gustara aún más?
¿Cómo puede tener lógica que el desencanto te lleve al encanto?
¿Qué de racional tiene que lo haya odiado, me haya destrozado,
y aún así, siento que la próxima vez que lo vea,
me será casi imposible no saltar a sus brazos?
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